Betis Deportivo vence a Sevilla Atlético 3-1: Victoria clara y definitiva.
El derbi chico se vistió de verdiblanco. El Betis Deportivo realizó un excelente partido, derribando a un rival que pasó de ser mejor a no ser nada, y que observó cómo su eterno contrincante le superaba en toda la segunda mitad.
Primera parte: Caída y resurgimiento del Betis Deportivo
El encuentro comenzaba en la Ciudad Deportiva Luis del Sol con el Betis Deportivo haciendo rodar el balón. A pesar de la presión inicial del Sevilla Atlético, los locales tenían claro su enfoque, evitando la precipitación. Ambos equipos generaron ocasiones de peligro, aunque varios errores defensivos de los de casa pudieron dar lugar a contragolpes peligrosos para los rojiblancos. En el minuto cinco, Collado se encontraba solo ante González, pero su disparo pasó cerca del palo derecho de la portería.
A pesar de que la posesión se inclinaba a favor del Betis, eran los de Luci Martín quienes disfrutaban de las oportunidades más claras al inicio del choque. No obstante, los locales también comenzaban a inquietar a Alberto Flores, partiendo desde atrás con la certeza de que el partido recién había comenzado. La mayoría de las ocasiones rivales provenían de la banda de Borja Alonso, pero Manuel Ángel lograba incomodar al ex del Real Madrid Castilla.
En el minuto 15, llegó un gol accidentado para el Sevilla Atlético, que parecía empezar a olvidar su falta de acierto. Tras una falta ejecutada por Guillén, Valentino empujó el balón al fondo de la red, anotando el primer gol del derbi chico. Sin embargo, la grada no dejó de alentar a su equipo, apoyándolos con la convicción de que quedaba mucho por jugar y que podían revertir la situación. Así, volcados al ataque, llegó un claro penalti dentro del área sevillista. Jalade dejó a los visitantes con diez jugadores, y Pablo García igualó el marcador en el minuto 20, desatando la euforia en el feudo verdiblanco.
El Betis Deportivo se levanta
Luci Martín hizo cambios muy pronto, introduciendo a Bornes en lugar de Collado. La afición se animaba al ritmo del Betis Deportivo, que dejó a un lado la cautela para ampliar su ventaja en el marcador. A la media hora, Borja Alonso y Rodrigo Marina se internaban en el área, ejerciendo presión sobre la defensa sevillista. El penalti en contra había afectado negativamente al Sevilla Atlético, que ya no creaba con la misma efectividad y se veía constantemente acosado por los de Fragoso.
El dominio lo ejercía el Betis Deportivo, que ponía en apuros a una defensa sevillista debilitada. Los locales marcaban el ritmo del partido, impidiendo que su eterno rival pudiera salir al contraataque. Pablo García tuvo una ocasión clara para poner el 2-1, pero el balón se paseó cerca del área hispalense. Sin embargo, quien persigue, consigue, y Morante capitalizaba el desconcierto rival para empujar el balón y batir nuevamente a Alberto Flores.
El estado de forma de ambos equipos era radicalmente distinto. El Betis Deportivo logró recuperarse de su mal inicio, mientras que el Sevilla Atlético se había desinflado por completo. Borja Alonso continuaba atacando por la banda de Valentino, generando saques de esquina y ocasiones de gran peligro para los locales. El primer tiempo concluyó con un equipo local buscando ampliar su ventaja, mientras que los de Luci Martín luchaban por resistir ante los constantes ataques verdiblancos.
Segunda parte: El derbi era verdiblanco
Esta vez, el Sevilla Atlético ponía el balón en juego, pero rápidamente el esférico se trasladó de nuevo al lado local, que mantenía su estrategia inicial. De hecho, poco después de reanudarse el derbi, Pablo García anotó el tercer gol, descolocando por completo al Sevilla Atlético. Los visitantes parecían haber perdido toda creatividad, y tanto los locales como los aficionados disfrutaban de la momentánea derrota del equipo de Nervión.
El Betis Deportivo se aprovechaba de un rival aturdido como los hispalenses. Continuaron generando ocasiones, incluyendo faltas centradas al área que la defensa verdiblanca despejaba con eficacia. Alberto Flores tampoco estaba teniendo un buen día, lanzando balones largos a la delantera liderada por Isra, quien, solo, no podía aportar nada valioso que pudiera ayudar a su equipo a meterse nuevamente en el derbi. Bornes lo intentó de cabeza, pero González mantenía firme la diferencia en el marcador.
Fragoso también movió el banquillo, incluyendo a Gismera por N’Gorán. Morante, tratando de realizar una jugada «maradoniana», generaba peligro en la defensa sevillista, que únicamente se defendía de las cada vez más frecuentes ocasiones rivales en busca del cuarto gol. A la vez, Martín hizo lo propio, sustituyendo a Álex Costa por Miguel Sierra y a Miguel por Isra Domínguez.
Los cambios no cambiaban nada
El partido era un monólogo total del Betis Deportivo. El conjunto visitante apenas tocaba el balón, excepto en ocasiones a balón parado. Más allá de estas, el encuentro seguía siendo controlado por los de Dani Fragoso, que tenían bajo control el derbi chico. El Sevilla Atlético parecía perdido en el campo de la Ciudad Deportiva Luis del Sol, y ni los cambios parecían tener efecto en su juego.
La expulsión de Jalade y el gol de Pablo García debilitaron considerablemente al Sevilla Atlético, que en esta segunda mitad solo observaba cómo el equipo de Dani Fragoso arribaba una y otra vez. Aunque Miguel intentaba aportar algo de emoción al ataque nervionense, la defensa bética despejaba con tranquilidad, conscientes de que el derbi chico caería del lado verdiblanco.
Finalmente, Sevilla se llenaría de verdiblanco en un partido en el que el Betis Deportivo fue de menos a más. En contraste, el Sevilla Atlético se hundía tanto en el campo como en la clasificación, y la permanencia empezaba a convertirse en un sueño más que en un objetivo alcanzable. Un panorama muy sombrío para Luci Martín de cara al final de la temporada.


