La Cibeles experimentará una transformación permanente a partir de esta fecha y nada volverá a ser como antes.
La Fuente de Cibeles es sin duda uno de los principales monumentos que hay que visitar en Madrid, además de ser el punto de encuentro de los aficionados del Real Madrid durante sus celebraciones, como cuando ganan la Liga o cualquier otro torneo. Sin embargo, este icónico monumento ha estado resistiendo el desgaste del clima, el tráfico y el ritmo vertiginoso de la ciudad durante años, y esa acumulación de deterioro ha llevado al Ayuntamiento a programar una restauración que no podía posponerse más.
Los informes técnicos sobre el estado de la Cibeles siempre mencionan problemas como suciedad acumulada, pequeñas fisuras, zonas de piedra debilitadas y elementos metálicos que comienzan a presentar corrosión. Aunque no son situaciones realmente alarmantes, sí son suficientes para justificar una intervención integral que permita conservar el monumento en buen estado. Y ahora, al parecer, ya se tiene una fecha para el trabajo al que se someterá la mítica fuente. Las labores comenzarán después de la visita del Papa León XIV, programada entre el 6 y el 12 de junio. El Ayuntamiento prefiere aguardar a que finalice este evento para intervenir en un lugar tan frecuentado y evitar interferencias. Después de eso, la fuente estará rodeada de andamios durante varios meses, aunque sin afectar al tráfico.
El cambio que experimentará la Cibeles
A simple vista, la fuente parece resistente, pero los técnicos han observado alteraciones propias del paso del tiempo. La piedra muestra acumulaciones de suciedad, así como partes debilitadas y pequeñas grietas; además, los morteros aplicados en intervenciones pasadas no siempre son compatibles, y algunos elementos metálicos presentan corrosión. La restauración tiene como objetivo frenar estos deterioros y estabilizar la estructura para los próximos años.
El plan de trabajo incluye una limpieza inicial del monumento, eliminación de morteros inadecuados, tratamiento específico para cada superficie pétrea, sellado de juntas y grietas, aplicación de productos biocidas y consolidación de los materiales. También se intervendrá sobre los elementos metálicos afectados y se llevará a cabo una reintegración cromática para recuperar la uniformidad visual del conjunto. La intervención concluirá con un tratamiento hidrofugante que protegerá la piedra de la humedad y de la exposición contínua a la intemperie.
Costo y financiamiento de la restauración
La restauración no afectará el presupuesto municipal porque el proyecto será financiado casi en su totalidad por L’Oréal Groupe España, que ha comprometido 370.000 euros. La empresa se incorpora así al programa de conservación del patrimonio que impulsa el Ayuntamiento, lo que permite avanzar en una intervención de esta magnitud sin cargarla al presupuesto público.
Según el Consistorio, la inversión cubre prácticamente todo el costo previsto y permitirá trabajar durante unos cinco meses. La meta es completar la actuación antes de que finalice 2026 y garantizar que la fuente, uno de los emblemas del centro de Madrid, se mantenga protegida y en buen estado para los próximos años.
Un símbolo del siglo XVIII que sigue evolucionando con la ciudad
La Fuente de Cibeles forma parte del proyecto de embellecimiento del Salón del Prado, diseñado en el siglo XVIII. La obra original fue concebida por Ventura Rodríguez, quien estableció la composición de la diosa sobre un carro tirado por dos leones. La figura de Cibeles fue esculpida por Francisco Gutiérrez y los leones por Roberto Michel, combinando estilos y materiales característicos de la época.
A lo largo de su historia, la fuente ha cambiado de ubicación y ha atravesado momentos complejos. En 1895 fue trasladada a su ubicación actual y elevada tres metros respecto al nivel original. Durante la Guerra Civil, se protegió con sacos terreros y una estructura de ladrillo para prevenir daños por los bombardeos. Ya en el siglo XX, la fuente se transformó en un símbolo de celebraciones colectivas, especialmente en relación con las victorias del Real Madrid, y se convirtió en uno de los lugares más fotografiados de la ciudad.
Desde 2021, la Cibeles está incluida en el Paisaje de la Luz, declarado Patrimonio Mundial, lo que exige una supervisión constante sobre su estado. La intervención prevista no alterará la apariencia del monumento, pero permitirá recuperar relieves y matices que el tiempo ha ido atenuando, especialmente en las zonas más expuestas a la contaminación.
Cambios tras esta restauración
El proyecto no tiene como objetivo modificar el aspecto de la fuente, sino garantizar su durabilidad. La restauración devolverá firmeza a las piedras más desgastadas y permitirá que la piedra se adapte mejor a la contaminación, a las lluvias y al movimiento constante de la zona. Los cambios serán sutiles para el público, pero significativos para la estabilidad de la estructura.
El Ayuntamiento indica que esta intervención también servirá para reorganizar el mantenimiento del monumento. Con la estructura reforzada, los equipos municipales podrán realizar revisiones periódicas más eficaces. Así, la Cibeles mantendrá su característica imagen, pero en un estado de conservación superior al actual.



