Génova mueve su estrategia contra el conflicto, pero no se realizará una reunión.
La primera conexión formal entre Moncloa y Génova para tratar el impacto del conflicto en Irán ha resultado ser una discreta llamada telefónica que, en ningún caso, dará pie a una reunión de alto nivel entre el Gobierno y la oposición. Fuentes de Génova confirman que el ministro de Presidencia, a quien Sánchez ha encargado la comunicación con los distintos grupos parlamentarios, contactó ayer a la portavoz parlamentaria del PP, Ester Muñoz.
Desde la dirección del PP aseguran que Félix Bolaños quedó en «enviarles nuestras propuestas» para afrontar las consecuencias económicas y energéticas del conflicto en Oriente Medio, y que Feijóo ya presentó a principios de semana, en parte, para anticiparse al Gobierno. Este mismo miércoles, de hecho, los populares han registrado una proposición no de ley en el Congreso y una moción en el Senado con el núcleo de sus medidas contra la crisis.
Desde Génova aclaran que la documentación será enviada a Moncloa esta misma mañana. Y las mismas fuentes confirman que no habrá ninguna reunión presencial. «Ni el Gobierno solicita una reunión al PP, ni el PP está para fotos dadas las circunstancias», apuntan. «Pero tienen nuestras ideas a su disposición».
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La conversación entre Bolaños y Muñoz se ha dado en el marco de las interacciones con los grupos parlamentarios, agentes sociales y empresarios que el Ejecutivo anunció este martes, con el objetivo de consensuar un conjunto de medidas anticrisis para mitigar los efectos de la guerra en los bolsillos de los ciudadanos. Como novedad, esta vez el Gobierno ha querido incluir a Vox en esta ronda de contactos. Sánchez, por su parte, informará al Congreso sobre el delicado contexto internacional, donde ha tenido un papel destacado por su enfrentamiento abierto con Washington, el próximo 25 de marzo.
Ni en Moncloa ni en Génova había una intención real de retomar el encuentro que Sánchez y Feijóo tenían previsto celebrar en Moncloa el pasado 19 de enero para discutir, entre otros asuntos, el envío de tropas de paz a Ucrania. Aquella reunión tuvo que cancelarse debido al grave accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), pero ninguna de las dos partes pretende en este momento reanudar la agenda.
La primera conexión formal entre Moncloa y Génova para tratar el impacto del conflicto en Irán ha resultado ser una discreta llamada telefónica que, en ningún caso, dará pie a una reunión de alto nivel entre el Gobierno y la oposición. Fuentes de Génova confirman que el ministro de Presidencia, a quien Sánchez ha encargado la comunicación con los distintos grupos parlamentarios, contactó ayer a la portavoz parlamentaria del PP, Ester Muñoz.



