Los empleados públicos de la Comunidad de Madrid se someterán a una evaluación para poder ascender.
El gobierno regional aprobó ayer un decreto que establece un sistema de valoración para los empleados públicos con el fin de fomentar la excelencia en la atención al ciudadano. Esta normativa, que facilitará el acceso a la carrera profesional, contemplará cinco niveles a los que se podrá acceder de manera progresiva y voluntaria, siempre que se cumpla con un tiempo mínimo en cada nivel. Los interesados deberán someterse a una evaluación laboral, y en caso de no lograr resultados adecuados en varias ocasiones, podría conllevar el cese o cambio de su puesto.
Esta regulación entrará en vigor el próximo año y se aplicará, según estimaciones, a aproximadamente 40.000 personas. La finalidad es que el rendimiento del trabajador impacte en su movilidad y en la promoción interna; si la evaluación es favorable, se podrá ascender de nivel y se ofrecerá una compensación económica adicional.
Con este procedimiento, el Ejecutivo regional evaluará anualmente, de manera obligatoria, el rendimiento y los resultados, utilizando un modelo estructurado, general e integrado. Es la primera ocasión que se implementa un sistema de este tipo.
La evaluación del rendimiento de los empleados influirá en su avance en la carrera profesional, en la asignación de un complemento de productividad y en su cuantía, así como en su movilidad y promoción interna. Es importante resaltar que, si se acumulan múltiples evaluaciones negativas, «esto podría llevar al cese o remoción de su puesto», advierten desde el Gobierno regional.
Este decreto fue presentado ayer por el consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, y surge del acuerdo firmado en diciembre por la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y los sindicatos CSIT-Unión Profesional, CC.OO., CSIF y UGT.
La evaluación se aplicará al personal funcionario, laboral y eventual del sector de administración y servicios de la Comunidad de Madrid, abarcando los organismos autónomos y entes públicos, excepto para el personal laboral de estos últimos si cuentan con normativa propia sobre este tema.
Se establecerá un sistema de progreso en la carrera profesional que consta de cinco niveles a los que se podrá acceder de manera progresiva y voluntaria, siempre que se cumpla un tiempo mínimo de permanencia en cada nivel: cinco años para acceder al primero y seis para los niveles subsiguientes, entre otros requisitos. Los trabajadores podrán acumular méritos en función de su desempeño, la formación recibida o impartida, su compromiso con el servicio público, el ejercicio de puestos altamente exigentes y su nivel de absentismo, entre otros factores.



