Rashford deberá esforzarse para conseguir su transferencia.
El Barça tiene casi asegurado el fichaje de Marcus Rashford (28 años), hasta el punto de contar con una opción de compra no obligatoria de 30 millones a pagar al Manchester United en tres partes de 10 millones cada una. Además, ya ha acordado con el jugador un contrato de tres temporadas, con un salario que fue establecido desde el pasado verano. Así, solo falta que el club azulgrana decida activar su fichaje y notifique al United que va a ejercer esa opción de compra. Sin embargo, mientras que al jugador inglés le gustaría cerrar su continuidad lo antes posible, en el Barça no tienen prisa, ya que quieren esperar a observar el ‘rush’ final de temporada que pueda ofrecer el crack.
La cuestión es que en el Barça están muy pendientes del rendimiento de Rashford en los próximos partidos decisivos. El extremo aprovechó las lesiones de Raphinha al inicio de la temporada, cuando jugó como titular. Pero ahora, en el momento de demostrar su valía, le está costando: ha jugado como revulsivo o de titular para ofrecer descanso al brasileño. Actualmente, acumula 10 goles y 13 asistencias en 38 partidos, pero su último gol fue el 31 de enero contra el Elche en Liga. Desde entonces, ha disputado partidos en Liga contra Mallorca, Villarreal y Athletic, así como contra el Newcastle en Champions y en Copa contra Albacete y Atlético, sin poder marcar. Además, se quedó en el banquillo en Liga ante Levante y Sevilla, y se ausentó por lesión en los encuentros contra Girona (Liga) y Atlético (ida Copa).
La clave con Rashford es su salario, que no es bajo, y el impacto que tendría esta operación en el ‘fair play’ del club, que no sería menor, sino al contrario. Si rinde a un alto nivel en lo que resta de temporada, su fichaje será sencillo. Si se estanca, sus opciones disminuirán. En Newcastle marcó dos goles en la fase de liga. Hoy tiene una nueva oportunidad para demostrar su calidad.



