¿El Real Madrid en apuros? Un difícil enfrentamiento contra el Bayern de Múnich les aguarda en la Liga de Campeones.
Las sanciones por tarjetas amarillas en los cuartos de final habían generado gran preocupación en el FC Bayern. Joshua Kimmich, Michael Olise y Dayot Upamecano acumulaban ya dos amonestaciones antes del partido de ida de los octavos de final en Bérgamo. Cuando el encuentro se inclinó claramente a favor del campeón récord y el marcador mostró una ventaja de 6-0, Kimmich y Olise reaccionaron, ganándose una suspensión para el partido de vuelta por perder tiempo.
Este hecho suscitó, al menos en la opinión pública alemana, un debate intenso. Se acusó a Kimmich y Olise de actuar intencionadamente, lo que llevó a muchos a prever que esto podría tener consecuencias, sugiriendo que ambos jugadores clave podrían recibir una sanción de hasta dos partidos.
Un antecedente relevante fue la sanción de dos partidos impuesta por la UEFA a Sergio Ramos en 2019, tras el partido de ida de octavos de final del Real Madrid contra el Ajax de Ámsterdam (2-1). Ramos admitió en una entrevista posterior que había recibido la tarjeta amarilla de manera deliberada. «No es que subestime al rival, pero a veces hay que tomar estas decisiones y eso es lo que hice», comentó en ese entonces.
Kimmich, Olise y el resto de jugadores del Bayern que fueron interrogados sobre el incidente respondieron con más prudencia. Mientras que Olise mostró, como es habitual, un perfil bajo después del partido en Bérgamo, Kimmich proporcionó una justificación que aparentemente resultó comprensible para la UEFA, lo que evitó que se abrieran más investigaciones contra ambos futbolistas del Bayern.
En las entrevistas televisivas y en la zona mixta, Kimmich señaló que no tenía compañeros a quienes pasar el balón durante un tiro libre en su propio campo y que no quería jugar hacia la presión del adversario. Además, se mostró realmente molesto por la amarilla, ya que es un jugador que busca «marcar la diferencia en cada partido».



