El enigma de una embarcación destruida por un misil en el corazón del Caribe.


San Juan de Unare era una pequeña comunidad de pescadores que se levantaban en plena noche para cargar sus embarcaciones hasta la orilla y adentrarse en el sereno mar del Caribe. Así lo hicieron sus antepasados durante generaciones. Sin embargo, hace más de dos décadas, el pueblo se transformó en un punto de paso para el narcotráfico y todo cambió. Se desataron disputas, rivalidades entre clanes y la violencia se instauró. Primero fue un asesinato, luego dos más, y en un par de días inolvidables, 78 fueron asesinados de una sola vez. Según informan medios venezolanos a principios de semana, algunos jóvenes del lugar abordaron una lancha y no volvieron.

El trágico desenlace de los habitantes de San Juan de Unare y los alrededores ha elevado la tensión entre Estados Unidos y Venezuela, dos naciones que actualmente se comunican con un lenguaje bélico. La Casa Blanca utilizó su fuerza militar en aguas internacionales, cerca del territorio venezolano, para lanzar un misil contra la lancha, eliminando a las once personas a bordo. Según las autoridades estadounidenses, transportaban droga hacia Trinidad y Tobago. Donald Trump declara que esta es una nueva estrategia para enfrentar a los carteles de drogas utilizando armamento bélico, mientras Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, considera que es solo un paso hacia la invasión de su país. Asegura que logrará que ocho millones de venezolanos tomen un fusil y se unan a las fuerzas armadas.

Jornada de alistamiento durante una manifestación en Caracas, el 29 de agosto.

Todo sucedió en cuestión de momentos. La lancha avanzaba por el mar cuando fue señalada desde el cielo por un objeto no identificado (algunos expertos sugieren que fue un dron). Segundos después, un proyectil la destruyó. Estados Unidos ha desclasificado el video del incidente, pero no ha proporcionado muchos detalles adicionales. El gobierno chavista, en un primer momento, afirmó que era un vídeo generado por inteligencia artificial, aunque no hay evidencias que sugieran tal cosa. En privado, un dirigente cercano a Maduro califica al gobierno de Trump de “criminal”. “Quieren acabar con este país a base de misiles”, añadió.

La narrativa de Washington sostiene que Maduro es un narcopresidente que dirige el Cartel de los Soles, una organización criminal local (sin pruebas que validen esta afirmación). Además, el sucesor de Chávez no aceptó hace un año su derrota en las elecciones presidenciales ante la oposición, lo que, a ojos de Washington y la mayoría de la comunidad internacional, lo convierte en un presidente ilegítimo. El secretario de Estado, Marco Rubio, reitera diariamente que es un narcotraficante que debe ser llevado ante la justicia.

La crisis ha puesto a San Juan de Unare en la atención internacional. Este es el último poblado con acceso terrestre por una carretera deteriorada, atravesada por varios controles militares, en dirección a la Península de Paria. Más allá, se extiende la selva tropical, que marca casi la última frontera de Venezuela. Aquí se encuentran algunas de las playas más bellas del mundo, pero con frecuencia se asemejan más a un infierno. El Estado de Sucre es uno de los más empobrecidos y violentos del país. Videos de esta zona dominada por el crimen organizado han inundado TikTok en los últimos días, a raíz del ataque. “San Juan de Unare de luto, que descansen en paz esos padres de familia que se ven obligados a entrar en ese mundo para que sus familias vivan un poco mejor”, se puede leer en uno de los videos. En los comentarios, los usuarios han asegurado que la agresión fue real, no generada por inteligencia artificial. Las víctimas son auténticas.

San Juan de Unare, Venezuela.

El chavismo ha respondido ahora que esta información ha salido a la luz, y han militarizado el pueblo, según testimonios de aquellos que conversaron con este periódico. El Pitazo, un medio venezolano, informa que la lancha rápida de 12 metros con 11 hombres a bordo y un cargamento de droga salió el domingo 31 de agosto con destino a Trinidad y Tobago y fue destruida la madrugada del lunes. Antes de ello, esta versión sostiene que zarpó otra lancha cargada de droga que no fue interceptada. La primera ministra del país caribeño, Kamla Persad-Bissessar, celebró la operación: “El dolor y sufrimiento que los cárteles han infligido a nuestra nación es inmenso. No tengo compasión por los traficantes, el Ejército de Estados Unidos debería destruirlos a todos”.

Desde hace dos décadas, grupos de narcotraficantes operan en esta región. En los últimos años, coincidiendo con el aumento del éxodo de venezolanos, las bandas criminales también comenzaron a incursionar en el tráfico de personas. Se han vuelto comunes los naufragios de migrantes venezolanos tratando de llegar a Trinidad y Tobago. La periodista Ronna Rísquez, autora del libro Tren de Aragua: la banda que revolucionó el crimen organizado en América Latina (Dahbar, 2024), indica que en esta zona se ha detectado la presencia de esta banda. Ella misma realizó investigación en San Juan de Unare, material que incluyó en su libro. “Vi con mis propios ojos que era un pueblo dominado por el narcotráfico”, afirma Rísquez en una llamada telefónica.

El medio especializado en crimen organizado, Insight Crime, reveló en 2019 el incremento de la piratería de barcos en el este de Venezuela como estrategia para despejar las rutas del tráfico de cocaína y marihuana producidas en Colombia hacia el Caribe, especialmente en la franja marítima entre Venezuela y Trinidad y Tobago. Un año antes, a pocos kilómetros de San Juan de Unare, en San Juan de las Galdonas, uno de los principales centros de operaciones del narcotráfico, tuvo lugar un enfrentamiento brutal entre bandas criminales. Según residentes y testigos del área, documentados por medios locales, 78 hombres fueron asesinados y descuartizados durante un par de días de tiroteos. Las autoridades policiales venezolanas negaron la masacre. Entonces no existía la inteligencia artificial.

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