El Ministerio de Transportes representa un obstáculo
La Plataforma en Defensa del Ferrocarril de Vía Estrecha (FEVE) de León ha revelado su acción más significativa hasta ahora: una marcha de varios días que comenzará en Guardo (Palencia) y concluirá en León en mayo o junio, atravesando todos los pueblos en su trayecto.
La iniciativa, que está en fase de planificación, tiene como objetivo visibilizar la protección de un servicio que consideran vital para combatir la despoblación y que, según denuncian, enfrenta un serio riesgo de deterioro o cierre encubierto.
«La idea es organizar la marcha en abril y llevarla a cabo en mayo o junio, aunque aún no hemos fijado las fechas definitivas, necesitamos reunirnos con los ayuntamientos», explica a EL ESPAÑOL de Castilla y León la portavoz de la Plataforma, Isabel López.
La marcha está diseñada como un evento participativo y atractivo . «Nuestra intención es llevarla a cabo durante varios días y permitir que la gente de los pueblos por los que pasa el tren pueda expresar sus reivindicaciones», señala.
López subraya que se trata de «una propuesta llamativa y participativa ya que queremos que los ciudadanos se involucren».
Los participantes portarán pendones y elementos representativos de cada localidad para dar mayor significado a la protesta. Guardo, el lugar por donde actualmente circulan más trenes, será el punto de inicio.
Movilizaciones sin respuesta
Mientras ultiman los pormenores de la marcha, la Plataforma continúa presionando con acciones constantes. Todos los sábados cortan la avenida Padre Isla en León, justo frente a la estación de Matallana, donde exigen que llegue el tren.
«Eso lo seguiremos haciendo», declara Isabel López con firmeza. La portavoz resume un año de actividades: «Hemos estado realizando diversas actividades a lo largo del año para que el Ministerio nos escuche, pero no lo ha hecho», lamenta.
Durante la campaña electoral en Castilla y León, se reunieron con todos los grupos políticos, salvo el PSOE, que no quiso encontrarse con ellos. «Todos nos apoyaron y decidimos reunirnos para evaluar el resultado final, que fueron solo buenas palabras pero ninguna acción», asegura.
La portavoz expresa su descontento con la falta de acción que, en su opinión, están mostrando las instituciones. «Estamos haciendo el trabajo de los políticos que reciben un salario», comenta.
Isabel López no duda en señalar a quienes, a su parecer, deberían liderar la defensa del tren. «Los alcaldes deberían haberse unido y exigir lo que estamos demandando en una plataforma ciudadana», asegura.
«Deberíamos apoyar nuestro territorio, que luego se llenan la boca hablando de la España vaciada y nos quitarán el tren que une y, al final, acabarán con todo», advierte.
La Plataforma ha solicitado a la Junta que reclame las competencias para resolver la situación, pero reconoce que esperarán a que se forme el nuevo Gobierno autonómico antes de exigir el cumplimiento de las promesas.
«Vamos a esperar un poco. Pero mientras tanto, no queremos que esto caiga en el olvido», añade la portavoz.
El «muro» del Ministerio
Entre las reivindicaciones destacan dos medidas inmediatas: la gratuidad del servicio para todos los usuarios debido a las incidencias y la inclusión de los billetes de Feve en el área metropolitana de León y su integración en la tarjeta de transporte gratuito de la Junta.
«A nadie le interesa resolver esto, empezando por el Ministerio de Transportes, al que exigimos la gratuidad del servicio por las incidencias», denuncia López.
Y critica la actitud del departamento bajo la dirección de Óscar Puente. «En todo lo que hemos reivindicado al Ministerio de Transportes nos hemos encontrado con un muro», lamenta.
La portavoz presenta un argumento contundente contra la posible lógica económica. «La intención es cerrar esta línea porque no es rentable… pero como siempre digo, la sanidad pública tampoco lo es», señala.
El tren FEVE ha sido históricamente un eje fundamental para la comarca, especialmente durante la época minera. Hoy conecta pueblos que, sin él, quedarían aún más aislados en una de las áreas más despobladas de España.
Para la Plataforma, no se trata solo de un medio de transporte, sino del elemento que une el territorio y previene su desaparición silenciosa.
Con la marcha de Guardo a León como símbolo de la nueva etapa de protestas, los habitantes de la Montaña Palentina y León esperan que las instituciones no puedan ignorarlos.
Mientras aguardan respuestas concretas del Ministerio y de la Junta, continuarán cortando calles cada sábado y organizando una marcha que busca unir a toda la ciudadanía afectada.
Porque, como reitera Isabel López, el tren que conecta estos pueblos no puede convertirse en un mero recuerdo del pasado. Esta gran marcha será la prueba de que los vecinos no están dispuestos a permitirlo.



