Casi 300 aspirantes a bomberos en Madrid, sin posición debido a un examen médico privatizado que no tuvo postulantes.
La gota fue un chequeo médico de rutina. Ahora, la situación se vuelve crítica en la Comunidad de Madrid. Los obstáculos para incorporar a 267 nuevos bomberos en septiembre, tras dos años de espera, han frustrado a una plantilla que se siente agotada por un modelo “basado en el esfuerzo extraordinario” de sus trabajadores. En respuesta, una coalición de sindicatos ha convocado una manifestación el próximo 15 de abril frente a la Puerta del Sol, sede del Gobierno regional, denunciando lo que consideran un problema de gestión que genera “incertidumbre” entre sus aprendices y aumenta la sensación de “sobrecarga” entre los miembros del cuerpo.
El problema surge de unos chequeos obligatorios que deben realizar los aspirantes tras superar las pruebas físicas, que incluyen ergometrías y revisiones del ritmo cardíaco. Anteriormente, estos se gestionaban a través de su propia unidad médica, la del Cuerpo de Bomberos de Madrid, pero en esta ocasión se decidió externalizar el servicio y abrir un proceso selectivo. El contrato, con una duración de dos meses, fue ofertado por 115.354 euros. Según informó El País, este quedó desierto tras el 30 de marzo, cuando finalizó el plazo establecido.



