FC Barcelona – Atlético de Madrid: Segunda entrega
El Barça se vuelve a encontrar con los colchoneros tras la victoria culé en liga, con la intención de replicar el partido de vuelta en Copa del Rey.
La trilogía entre azulgranas y rojiblancos, en solo diez días, se dirige hacia la Ciudad Condal. Donde el FC Barcelona solo ha sucumbido ante el PSG, curiosamente en una Champions que comenzó de manera tumultuosa, pero que adquirió estabilidad tras Stamford Bridge. Hasta que el Atlético de Madrid hizo estallar esa estabilidad en solo 45 minutos, demostrando que el plan de Simeone puede castigar severamente a la defensa adelantada de Flick.
Precuela dramática
Ese evento condujo a la eliminación del torneo copero, y de nada sirvió golear a los colchoneros en el Camp Nou en el partido de vuelta. No obstante, el orgullo de la afición y el esfuerzo del equipo, al estar tan cerca de la remontada, se convirtió en un punto de inflexión. Se distanció del Real Madrid en LaLiga y eliminó de manera convincente al Newcastle en casa, mostrando una eficiencia goleadora gracias a ese tridente tan anhelado formado por Lamine Yamal, Lewandowski y Raphinha.
El principal desafío proviene de los cinco goles que el Barça ha recibido en los últimos cuatro encuentros, manteniendo solo a cero su portería frente al Rayo Vallecano, donde Joan García fue el salvador. Aún con las ocasiones desperdiciadas por Griezmann el pasado sábado, a bocajarro, el Cholo mostró su intención de repetir la estrategia exitosa en Copa del Rey. Apuntando a un sistema de tres centrales, en juego defensivo, donde Nahuel Molina, Pubill y Hancko se agrupan para que Giuliano Simeone disfrute de todo el flanco diestro.
El flanco cuidado por los argentinos no requiere tantas ayudas de los centrocampistas, así que Marcos Llorente operará como pívote izquierdo para liberar a Lookman y en apoyo a Ruggeri contra Lamine Yamal. El Atlético de Madrid se siente a gusto en bloque bajo y buscará recuperar para salir en transición en pocos toques, a través de Marcos Llorente y Koke, habilitando rápidamente a Griezmann o Julián Álvarez para que ambos encuentren al extremo nigeriano o a Giuliano Simeone en la espalda de los laterales del FC Barcelona.
Giro de guión
La clave para contrarrestar esta estrategia radica en que los atacantes culés finalicen las jugadas para evitar contraataques. Cometiendo faltas tácticas si es necesario y siendo agresivos en la presión tras la pérdida. El ímpetu de Fermín, y Gavi, si se le elige para suplir a Bernal, resulta esencial. Aunque la creatividad de Olmo puede ser clave para desbaratar la defensa rival en las entrelíneas, filtrando pases o regateando en espacios reducidos como lo hizo en St James’ Park.
Cancelo tras la victoria en el Metropolitano | @FCBarcelona_es
Flick es plenamente consciente de que la posesión será dominada por el Barça, y la urgencia de encarrilar la eliminatoria en el Camp Nou le llevará a optar nuevamente por Cancelo en la posición de lateral izquierdo. El portugués ha demostrado que el Atlético de Madrid es uno de sus rivales favoritos; generará superioridad en el centro y desequilibrio en las bandas. Se compenetra excelentemente con Rashford, quien se interna y busca el disparo. El extremo atrae marcas y libera al delantero, o se asocia con él, como lo hizo en el Metropolitano con Olmo en una brillante pared.
Actores de reparto
La versatilidad y movilidad del egarense permiten al técnico germano alternarlo con el ex del Manchester United como falso nueve. En esta situación, tanto Lewandowski como Ferran Torres iniciarían el encuentro desde el banquillo, mientras que Eric García proporcionaría mayor equilibrio a un centro del campo excesivamente creativo. Con el retorno de Koundé, el de Martorell ayudaría a Pedri en la línea medular para que Fermín pueda romper desde la segunda línea.
Sin un delantero puro, el FC Barcelona podría perder la referencia para esos remates a los centros de Cancelo o Lamine Yamal. Un dilema afortunado, que refleja la profundidad del banquillo de Hansi, quien desea ganar el segundo asalto para alzarse con la segunda batalla de una saga digna de los mejores cines.



