Hallan restos de pólvora en la vivienda de Bola y su padre, señalados por un tiroteo fatal en Carabanchel.
El tiroteo mortal que tuvo lugar en Carabanchel se habría originado en un piso de la calle Besolla, donde falleció un hombre perteneciente a un clan rival. La versión de lo ocurrido se basa en los … restos de residuos de pólvora encontrados por la Policía Científica en las cortinas de las ventanas del lugar.
Así lo han confirmado los investigadores del Grupo VI de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Madrid durante el juicio. En el banquillo de los acusados se encontraban un padre y su hijo, quienes enfrentan una pena de 65 años de prisión por la muerte de un hombre de 38 años, acusados de asesinato, tentativa de asesinato y tenencia ilícita de armas.
Los acusados son conocidos como Perico y Bola, padre e hijo respectivamente, quienes tuvieron un enfrentamiento con otra familia debido a una disputa que llevaban tiempo alimentando. La víctima, Taruco, se presentó a pedirles cuentas por la última ofensa y, lamentablemente, perdió la vida.
Los incidentes ocurrieron en un día de verano, el 16 de julio de 2023, como resultado de la rivalidad entre dos clanes de las familias de Orcasitas y Pan Bendito. Un testigo proporcionó información crucial, afirmando haber visto a uno de los acusados iniciar el tiroteo desde la ventana y, a continuación, disparos desde la calle por parte del grupo oponente.
Sin embargo, la defensa, liderada por la abogada Teresa Bueyes, argumenta que el disparo que causó la muerte a Taruco provenía del suelo, sugiriendo que podría haber sido un error de algún familiar que estaba con él. Según la defensa, la bala entró por el omóplato y salió por el cuello en una trayectoria ascendente.
Seis meses antes, la discordia comenzó cuando el Bola solicitó tabaco a un menor en una sala de fiestas. Desde entonces, todos sus encuentros fueron tensos hasta que, la tarde antes del tiroteo, se encontraron por azar en el centro comercial Parquesur, en Leganés. A la madrugada siguiente, dos disparos acabaron con la vida de Taruco, aunque se realizaron un total de diez disparos.
Él y otros familiares, al enterarse de lo sucedido en Parquesur, buscaron a Perico para pedirle explicaciones, pero él negó el encuentro. Fue en ese momento cuando se produjeron los disparos, realizados por el padre con un revólver y el hijo con una pistola.
Después de los hechos, ambos se dieron a la fuga de Madrid durante varios meses, hasta que fueron capturados en Alicante el 27 de enero de 2024. Al día siguiente ingresaron en prisión, aunque en su defensa, siempre negaron ser los autores de los disparos. Presentaron un informe pericial basado en un software de recreación que simula el escenario de los hechos y la posición de la víctima para probar que los disparos no pudieron haber sido realizados desde la vivienda de los acusados, considerándolo «imposible». El abogado de la acusación particular, Marcos García Montes, desestimó esta teoría y denunció una «total indefensión».



