Marlaska retira a los guardias civiles de 4 municipios para que actúen como vigilantes de seguridad.


La Guardia Civil destina a diario tres patrullas de Seguridad Ciudadana de Córdoba para supervisar una instalación dependiente del Ministerio de Transportes, liderado por Óscar Puente. Se trata del aeropuerto, cuya vigilancia perimetral corresponde a un servicio de seguridad privada. Esta decisión implica además que cuatro municipios de Córdoba queden sin su única patrulla.

Esta situación se ha estado produciendo desde el 9 de febrero. La instrucción fue dada a los agentes del núcleo operativo de Córdoba, que incluye Córdoba, Villafranca, Cerro Muriano y Adamuz.

Fuentes policiales consultadas por OKDIARIO expresan su indignación con esta medida. «Es absurda», denuncian, subrayando que la labor de Seguridad Ciudadana es precisamente garantizar la seguridad del ciudadano y «no cumplir estas funciones para que Puente ahorre en vigilantes adicionales».

Según informa a este diario la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), esta situación persiste «desde hace más de un mes» y afirman que continuará. La AEGC también se opone a esta decisión, ya que priva de servicio de Seguridad Ciudadana a cuatro localidades de Córdoba.

De acuerdo con la orden, en cada turno –mañana, tarde y noche– una patrulla debe interrumpir su servicio habitual para dirigirse al aeropuerto y realizar un «punto de verificación» dentro de estas instalaciones. Estas están colindantes con el río Guadalquivir y huertos particulares, por lo que no constituyen una zona problemática ni especialmente sensible. Dado esto, Puente dispone a diario de seis guardias civiles, dos por turno.

La tarea asignada consiste en observar durante media hora desde el interior del aeropuerto hacia el exterior a través de una valla caída a principios de mes debido al temporal. La orden tiene como objetivo prevenir el acceso de personal no autorizado tras la caída de la valla. Esta labor se llevará a cabo, en principio, hasta que se repare, lo que requiere una licitación y que una empresa obtenga el contrato y realice las obras.

Esto implica que en cada turno los agentes dediquen hasta dos horas y media de sus ocho horas de servicio a esta tarea, dejando a las localidades mencionadas sin vigilancia durante ese tiempo. En total, esto suma hasta siete horas y media al día.

Se da la circunstancia de que este servicio se efectúa en días en los que incluso no hay vuelos, lo que demuestra que esta presencia policial no está destinada a proteger a los ciudadanos, sino a vigilantes instalaciones. Es una tarea que debería ser asumida por personal de seguridad privada.

El aeropuerto de Córdoba solo tiene operaciones los martes y sábados. Hasta ahora, la tarea de los guardias civiles en él, al igual que en el resto de las instalaciones aeroportuarias del país, se limitaba al resguardo fiscal. Estas labores siguen siendo realizadas por los guardias civiles de Fiscal y Fronteras los martes y sábados, una vez establecida la zona de seguridad que limita el acceso con ocasión de los vuelos, denominada zona crítica temporal.

«Es incomprensible asumir funciones de seguridad privada en desmedro de nuestros verdaderos cometidos cuando existe una clara falta de personal», manifiesta a OKDIARIO David Fernández Calzado, secretario de la Federación de Suboficiales de la AEGC, refiriéndose al hecho de que solo haya una patrulla para cuatro municipios y que, además, se asigne a funciones que no le corresponden.

La AEGC considera «absurdo llevar a cabo esta tarea». Además, advierte que si la intención es prevenir el intrusismo en el aeropuerto, dicho intrusismo podría ocurrir en las siete horas restantes, una vez que la patrulla se ha retirado. «Si se quiere evitar cualquier intrusismo, lo que el Ministerio de Óscar Puente debería hacer es contratar más seguridad privada y establecer una vigilancia permanente», concluyen.

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