Ewa Juszkiewicz en el Museo Thyssen: horarios y muestra artística
El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta una de las exposiciones contemporáneas más relevantes de su agenda: la primera muestra monográfica en España de la artista polaca Ewa Juszkiewicz. La exhibición podrá visitarse del 26 de mayo al 6 de septiembre de 2026 como parte del programa dedicado a la colección Thyssen-Bornemisza.
La exposición ofrece un recorrido por la obra de Juszkiewicz, la cual se centra en la reinterpretación del retrato clásico europeo desde una óptica contemporánea, donde la figura femenina se transforma y cuestiona los estándares tradicionales de la historia del arte.
Una revisión radical del retrato clásico
La obra de Ewa Juszkiewicz parte de retratos históricos de los siglos XVIII y XIX que son intervenidos y reinterpretados. En sus lienzos, los rostros femeninos desaparecen o se deforman a través de elementos surrealistas como cabellos, flores o estructuras orgánicas.
Esta transformación no es únicamente estética, sino también conceptual: la artista cuestiona cómo la historia del arte ha construido la imagen de la mujer, ofreciendo una lectura crítica sobre la belleza, la identidad y la representación.
La técnica pictórica es meticulosa y académica, lo que contrasta con el carácter inquietante y subversivo de las imágenes.
Una de las grandes apuestas contemporáneas del Thyssen
La exposición forma parte de un ciclo de arte contemporáneo en el museo, que en 2026 busca fusionar grandes nombres históricos con voces actuales. Según la programación del centro, esta muestra se sitúa dentro de un conjunto de exposiciones dedicadas a artistas contemporáneos internacionales.
El proyecto permite apreciar en diálogo obras inspiradas en maestros como Élisabeth Vigée Le Brun o Johann Heinrich Tischbein, reinterpretadas desde la perspectiva de Juszkiewicz.
Un recorrido entre pasado y presente
Las obras seleccionadas demuestran cómo la artista utiliza retratos clásicos para crear imágenes completamente nuevas. En ellas, la figura humana se oculta, se fragmenta o se reemplaza, generando una tensión visual constante.
El resultado es una experiencia que invita al espectador a cuestionar lo que observa, en un juego entre lo reconocible y lo extraño.



