Coberturas artesanales y locales que evocan el estilo de Mykonos.
Termina el verano, y qué mejor manera de disfrutarlo que con un delicioso helado. Sabores clásicos como pistacho, vainilla, chocolate o mango, junto a heladerías que se atreven a experimentar con este dulce refresco, añadiendo todo tipo de toppings, hacen que siempre sea un buen momento para disfrutar de un helado de yogur griego.
Así es la heladería que te transporta a una isla griega
Como si te llevaran a las islas mediterráneas griegas, Nerea Albors ha traído este año una refrescante propuesta a Madrid. Con dos locales en la capital (c/ Narváez, 37 y c/ Huertas, 20), este concepto no solo se limita al yogur helado, sino que busca ofrecer la esencia mediterránea a los paladares madrileños.
Elaborado de manera artesanal y de forma diaria, utilizando ingredientes naturales y sin aditivos, Kala ofrece helados en diferentes presentaciones: tarrina, cucurucho o tulipa, complementados con una variedad de toppings premium, muchos de ellos preparados de forma artesanal en su obrador, incluyendo frutas frescas, miel, frutos secos, granola artesanal y cremas. También hay opciones adecuadas para veganos o personas con intolerancias.
El helado, elaborado con yogur importado directamente de Grecia y kéfir, tiene un coste aproximado de cinco euros, en un local que evoca el ambiente de una isla griega, creando un remanso de paz y confort mientras disfrutas de este dulce refrescante.
Las mejores heladerías de Madrid
No hay mal momento para disfrutar de un helado refrescante. Entre las mejores heladerías de Madrid destacan Maison Glacée, Di Angelo, Rocambolesc, Manggis, Brando, Amorino, Töto, Myka, Tutti Frutti, Umikobake, Kalúa, La Pecera, Regma, Véneta, Gioelia Cremeria, La dolce fina, Misturam Sienna o Sani Sapori.


