La extrema derecha y los socialistas se postulan para el Gobierno tras el desplome de Bayrou.
París, (EFE).- La extrema derecha y los socialistas franceses se han presentado como alternativas de Gobierno ante la inminente caída este lunes del actual primer ministro, el centrista François Bayrou, quien ha convocado una moción de confianza que, según las proyecciones, no pasará.
El primer secretario del Partido Socialista (PS), Olivier Faure, se considera apto para sustituir a Bayrou si el presidente, Emmanuel Macron, quien tiene la autoridad para decidir, lo elige para formar gobierno. Sin embargo, reconoció que la configuración del nuevo gabinete sería incierta y que no contaría con una mayoría parlamentaria, lo que implicaría tener que negociar cada texto.
Faure aceptaría el cargo
«Para mí y para los demás (socialistas) sería un sí», respondió Faure en una entrevista en el canal France 3 cuando se le preguntó si aceptaría el cargo de primer ministro. No obstante, no especificó con qué fuerzas políticas formaría alianzas, más allá de señalar que su gabinete sería exclusivamente de izquierdas.
El inconveniente radica en que la principal formación de izquierdas, La Francia Insumisa (LFI), ha dejado claro que no se unirá a un escenario así, y su líder, Jean-Luc Mélenchon, exige la salida de Macron, por lo que han presentado una moción de destitución que no tiene posibilidades de prosperar.
Faure, quien esta semana admitió que no se hablan desde hace meses, espera que, a pesar de las tensiones, los diputados de LFI no voten en contra de las medidas del programa del PS que comparten.
«¿Cree que LFI podría votar en contra de un gobierno que promoviera la actividad económica y, por lo tanto, aplicara una política keynesiana?», se preguntó, sugiriendo que la respuesta sería negativa.
La realidad es que, sin los 71 diputados de LFI, el resto de la izquierda apenas cuenta con 120 escaños en una Asamblea Nacional que tiene un total de 577.
La posibilidad de un gabinete liderado por los socialistas ha generado en los últimos días un debate en el partido conservador Los Republicanos (LR) sobre si se opondrían de inmediato o esperarían a ver la dirección que toma antes de decidir sobre una moción de censura.
Evitar que un socialista pueda liderar el gobierno
El actual ministro del Interior, Bruno Retailleau, rechazó de plano la idea de que un socialista lidere el gobierno, afirmando que hay que hacer todo lo posible para evitarlo. Por su parte, el jefe del grupo parlamentario en la Asamblea Nacional, Laurent Wauquiez, aclaró que no votaría a favor de la investidura de Faure, pero que tampoco lo censuraría automáticamente en pro de la estabilidad.
El secretario general de LR, Othman Nasrou, dejó en claro que «si la izquierda está en Matignon (residencia oficial del primer ministro), la derecha estará en la oposición».
Le Pen vuelve a pedir elecciones legislativas anticipadas
La líder de la extrema derecha, Marine Le Pen, comentó que si, tras la caída de Bayrou, Macron decidiera nombrar a otro primer ministro, sería solo para «ganar tiempo», lo que no resolvería los problemas del país. En ese caso, sus diputados actuarán como «abogados de los franceses» y, si no son tomados en cuenta, «será censurado», advirtió.
«Lo que necesita nuestro país es una alternancia pragmática», destacó Le Pen en un discurso en su feudo electoral de Hénin Beaumont (norte), donde volvió a exigir elecciones legislativas anticipadas, afirmando que «Francia está en asfixia democrática», una situación que atribuyó a Macron y a «los partidos del sistema».
Le Pen también aseguró que la Agrupación Nacional (RN) y sus aliados están listos para «asumir la responsabilidad» de un Ejecutivo que saldría de las urnas, con su delfín, Jordan Bardella, como primer ministro.
Le Pen agregó que, en caso de convocarse elecciones anticipadas, no podría presentarse para renovar su mandato de diputada debido a una reciente condena por malversación en el uso de fondos para su partido, pero subrayó que está «dispuesta a sacrificar todos los mandatos de la tierra» por «los intereses de los franceses».
Bayrou descalifica a los partidos de la oposición
Respecto a Bayrou, al convocar la moción de confianza para respaldar su proyecto de presupuestos para 2026, con un ajuste de cerca de 44.000 millones de euros, anticipó una muerte política que se presagiaba desde hace tiempo. Este domingo, reiteró que quienes intentan derrocarlo son irresponsables y tienen posturas completamente opuestas.
Bayrou descalificó a los partidos de la oposición, afirmando que «no solo no están de acuerdo en nada, sino que, además, están en guerra civil abierta unos con otros».



