US Open 2025: Carlos Alcaraz: “La perfección es inalcanzable, pero quizás podamos acercarnos” | Tenis | Deportes


Carlos Alcaraz (El Palmar, Murcia; 22 años) transita las galerías de la Arthur Ashe con el trofeo bien sujeto entre sus manos fuertes, como si fuera un hijo. “¡Cuidado, que se me cae! Y no es plan…”, comenta al salir de una habitación para ir a otra. Dos horas antes, ha conseguido el sexto grande de su aún corta carrera, el segundo en Nueva York, y ha vuelto a posicionarse en la cima del tenis en el mismo escenario que lo elevó por primera vez, hace tres años. Mucho ha cambiado desde aquel chaval que se presentó al mundo gritando: “¡Soy un toro! ¡Soy un toro!”. El murciano mantiene su esencia, pero su forma de ser ha evolucionado. Su viaje vital ha sido extraordinario. Ese Carlitos cada vez se asemeja más a Carlos, y afirma que actúa en consecuencia. La sinceridad de sus inicios podía sonar a fanfarronada para algunos, pero hoy pocos dudan de que el español tiene lo necesario para convertirse en el mejor tenista de todos los tiempos. Por ahora, supera a Jannik Sinner y ya es una estrella mundial, sin perder la frescura ni la cercanía con quienes lo rodean. Habla con EL PAÍS y otros tres medios, y antes de despedirse, pregunta: “¿He contestado bien? ¿Demasiado largo o muy corto?”. Sobre la pista, no hay dudas.

Pregunta. ¿Diría que este ha sido su torneo más completo?

Respuesta. Sí, seguramente sí, porque he jugado a un nivel muy alto de principio a fin, con gran consistencia en todos los partidos, algo que buscábamos. Han sido dos semanas espectaculares, tenísticamente hablando. De mucho nivel. Al final, me esfuerzo cada día para esto. Hay que valorar lo difícil que es levantar un solo Grand Slam, así que ahora toca disfrutar el momento.

P. Ferrero hablaba de “perfección” y Wilander dice que es usted “tan bueno y tan completo” que teme por el futuro. ¿Cómo evita creérselo en exceso?

R. Al final, intentamos ser lo mejor que podemos cada día. Eso, para mí, es primordial. Juan Carlos y yo lo hemos mencionado porque jugué un tenis excelente desde el principio hasta el final, pero en realidad creo que la perfección no existe; tal vez se pueda rozar, pero no se alcanza. Por eso, mantengo los pies en la tierra recordándome que siempre se puede mejorar, que vendrá otro jugador, o incluso el propio Jannik, que puede superarme. Debemos ir avanzando, entrenando y mejorando cada día, y tengo claro que nunca seré perfecto. Simplemente se trata de acercarse a ello. Eso es lo que me mantiene motivado.

Sí, me gusta la fiesta, pero, ¿a quién no le gusta divertirse con 22 años? ¿Quién no lo ha hecho?

P. También parece que la crítica le ha motivado. Hasta hace poco, lo tachaban de fiestero y poco comprometido. ¿Es eso una gasolina para usted?

R. No, no, ha sido motivación personal. Obviamente, desde que se lanzó el documental [titulado A mi manera, a finales de abril] se ha hablado mucho de ello, ha dado mucho de sí, la verdad. Se dice que me gusta mucho la fiesta… ¡Y a mí me gusta disfrutar! ¿A quién no le gusta disfrutar?

P. Organizando bien, hay tiempo para todo, claro que sí.

R. Creo que eso es por lo que trabajamos, por lo que sufrimos, por lo que estamos tanto tiempo fuera de casa; para luego tener nuestros momentos y nuestra diversión. Cada uno disfruta a su manera y, personalmente, a mí, sí, me gusta salir porque tengo 22 años. ¿Quién no lo ha hecho a esa edad? ¿Quién no ha disfrutado con 22 años? Me gusta pasar tiempo con mi familia y amigos, sea de fiesta o no, con planes más tranquilos… Lo importante es tener tiempo de calidad en casa para luego estar motivado para los torneos.

P. Ahora, sin embargo, parece haberse hecho mayor de golpe. Incluso habla de madurez. ¿No le da vértigo crecer tan rápido?

R. Estamos madurando y creciendo, aprendiendo a manejar muchas situaciones, pero mantengo la misma ilusión de antes. Estoy intentando gestionar de la mejor manera posible todo esto, porque no es fácil; pero cuando las cosas van bien fuera de la pista, no es raro que también vayan bien dentro. Una cosa va ligada a la otra. Eso es lo que más hemos mejorado. Fuera de la pista, he hecho grandes avances y he comprendido lo importante que es cuidarlo todo para estar a la altura. Creo que ese ha sido mi mayor progreso.

Intento cuidar mucho lo que digo y cómo lo digo, porque a veces se puede magnificar mucho.

P. El otro día, por cierto, le preguntaron un par de veces por Donald Trump. ¿Es ahora más consciente de la repercusión de cualquier cosa que diga?

R. Tengo claro que lo que digo se puede magnificar mucho. Si dices algo que no es mal visto, pero no lo expresas adecuadamente, podría generarte un problema. Por eso, intento cuidar al máximo lo que digo y cómo lo digo, porque muchas veces, cuando uno está caliente por una derrota o mal día, puede cuesta medir las palabras. Intento expresarme siempre con respeto y deportividad.

P. ¿Cree que un deportista de su nivel debería ser ejemplar?

R. Cada uno tiene su forma de vivir y hacer las cosas. Hay personas que disfrutan haciéndolo de una manera, aunque no necesariamente sea la más ejemplar, y les funciona; mientras que otros prefieren ser más ejemplares, y ese es mi caso. Me gusta ser un modelo a seguir para los jóvenes.

Alcaraz, el domingo en la Arthur Ashe.

P. Desde luego, su tenis es muy ejemplar. Toni Nadal dice que es capaz de hacerlo todo bien, y eso que él no regala elogios. ¿Qué le parece?

R. Es mi estilo, me gusta jugar así. Desde pequeño era igual. Creo que puedo hacer muchas cosas en la pista, varios golpes; desde jugar dejadas hasta pegar efectos. Además, cada vez estoy más satisfecho con mi condición física, porque eso también aporta seguridad.

P. Sinner se siente “demasiado predecible”. ¿Lo percibe así también?

R. No diría eso. Como él, estudio muchos de sus partidos. Me encanta su forma de jugar y lo que hace es increíble. No creo que sea predecible, sino que simplemente nos conocemos más, porque ya hemos jugado varias veces [15 en total, con un 10-5 a su favor]. Sé cuáles son sus condiciones y trato de adaptarme para poder competir contra él.

No siento que la bola esté en el tejado de Sinner. Hará cambios, así que yo debo estar preparado

P. Él dice que le toca mover pieza, que cambiará cosas. ¿Qué prevé?

R. No siento que ahora la bola esté en su tejado, porque yo también debo estar atento a qué hará diferente. Tengo que anticiparme, prepararme y seguir mejorando en varios aspectos. Eso es lo que hace hermosa nuestra rivalidad; nos exigimos tanto que nos obliga a mejorar cada día, en cada torneo. Aún no ha salido el mejor Carlos.

P. Quizá no, pero el ranking ya le reconoce de nuevo, dos años después, como el número uno. ¿Objetivo cumplido?

R. Sí, así es. Uno de los objetivos de esta temporada era recuperar el primer puesto lo antes posible, así que es un sueño. Y si sucede el mismo día que ganas un Grand Slam [como ocurrió la primera vez que subí, el 11 de septiembre de 2022], aún sabe mejor.

Start typing and press Enter to search