Un espacio histórico accesible al público mensualmente.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, junto a la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, y el concejal del distrito Centro, Carlos Segura, ha realizado hoy una visita a la Capilla de la Cuadra de San Isidro.
Este pequeño lugar, ubicado en el corazón del barrio de La Latina, fue declarado Bien de Interés Cultural en 2000 por la Comunidad de Madrid, gracias a su importancia histórica y su conexión con las tradiciones locales. Almeida resaltó que es un sitio que “nos reconcilia con nuestras raíces para proyectarnos hacia nuestro futuro”, y elogió la figura de San Isidro como “una persona sencilla, honesta y trabajadora, al igual que lo era su esposa, Santa María de la Cabeza”.
Un recorrido por la historia
La Capilla de la Cuadra, que apenas mide 42 metros cuadrados, se sitúa en el lugar donde San Isidro Labrador cuidaba de sus bueyes de labranza y pasaba la noche en su juventud. La familia Vargas mantuvo esta cuadra desde la muerte del santo hasta que en el siglo XVII se construyó la capilla. Posteriormente, el lugar fue cedido a la Congregación de San Isidro de naturales de Madrid, que se encarga de su custodia hasta hoy.
La estructura actual, junto con el edificio de viviendas superior, es resultado de una reforma realizada por Castellanos en 1856. En su interior, destaca un retablo neoclásico del siglo XIX con representaciones de San Isidro y Santa María de la Cabeza, pinturas de Castellanos que ilustran episodios de la vida del santo, y una copia a tamaño original del Cristo de Velázquez, obra de José Luis de Santamaría. Las vidrieras de Maumejean adornan el espacio, mostrando a San Isidro y su esposa junto al escudo de Madrid.
Acceso y actividades culturales
El Ayuntamiento de Madrid ha colocado una placa conmemorativa que indica la ubicación original de la cuadra. La capilla puede ser visitada cada 15 de mayo y los terceros sábados de cada mes de 18:00 a 19:00 horas, y forma parte de programas culturales como Madrid Otra Mirada (MOM).
Almeida invitó a los madrileños a descubrir este “secreto escondido de la ciudad”, subrayando la importancia de espacios históricos que fortalecen la identidad de la capital y resaltan la figura de su patrón.
Este recorrido no solo ofrece la oportunidad de conocer la vida y devoción de San Isidro, sino también de apreciar la relevancia del patrimonio histórico madrileño y cómo espacios pequeños como la Capilla de la Cuadra ayudan a mantener viva la memoria de la ciudad.



