Especialistas en movilidad señalan los problemas por el aumento de obras en Madrid bajo Almeida y Ayuso: «La ciudad está aislada» | Noticias de Madrid


Madrid está inmersa en una serie de obras en diversos frentes: el soterramiento de la A-5, un tramo del Paseo de la Castellana, la cubrición de la M-30 en Ventas, las obras en Conde de Casal y el reciente cierre del arco este de la Línea 6 de Metro son solo algunos de los focos de conflicto. El avance de estas intervenciones ha dejado un panorama común: atascos en las horas punta y caos en las estaciones de metro y paradas de autobús. Un grupo de expertos en movilidad consultado por EL PAÍS critica la acumulación de obras, determinadas principalmente por el gobierno municipal de José Luis Martínez-Almeida y también por el autonómico de Isabel Díaz Ayuso, ambos del PP. Y lo más preocupante, advierten, está por venir: la situación podría empeorar en otoño.

Samir Awad Núñez, ingeniero de caminos y especialista en movilidad urbana, señala que las obras han llevado a los ciudadanos a un bucle en el que se ven obligados a “buscar la alternativa de la alternativa” para desplazarse por la capital, ya que las opciones de transporte disponibles no son suficientes. Esta crítica se fundamenta en la falta de una planificación adecuada por parte del Ayuntamiento para garantizar una accesibilidad efectiva y un adecuado servicio de transporte.

Las obras distribuidas por la ciudad, afirma Awad, están afectando tanto los accesos desde el área metropolitana como los ejes clave en el centro. El experto atribuye el problema a la inadecuada gestión del Ayuntamiento de José Luis Martínez-Almeida para mitigar los efectos de estas obras en la movilidad de los ciudadanos. “La proliferación de obras lleva al usuario a buscar una alternativa de transporte, pero muchas veces esa alternativa también se ve afectada”, destaca.

Para mitigar el cierre de la L6, que se prevé hasta el 1 de enero de 2026, las administraciones han habilitado dos líneas de bus gratuitas: el SE5 (Cuatro Caminos-Moncloa) y el SE6 (Moncloa-Legazpi). Esta misma medida se implementó durante el cierre del arco oeste. Sin embargo, Awad argumenta que estos servicios están mal estructurados: “No se trata de replicar con autobuses lo que hacías con trenes, sino de asegurar que todos lleguen a tiempo a sus lugares de estudio, trabajo o ocio”.

El cierre parcial de la línea circular se suma a un extenso listado de obras en la capital. Marta Serrano, experta en movilidad sostenible y cofundadora de Mujeres en Movimiento, denuncia que la Comunidad y el Ayuntamiento no están coordinados en la ejecución de las obras y no han considerado su impacto global. “No hay alternativas. La capacidad de las vías está al límite, lo único que produce es el constante atasco que hemos observado en estos días”.

La simultaneidad de las obras en Madrid, según Awad y Serrano, tiene un trasfondo político y está cercana a las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2027, pues los plazos de ejecución señalan a esa fecha. Se presume que se busca inaugurar justo antes de los comicios.

Borja Moya-Gómez, profesor ayudante doctor del departamento de geografía de la UCM, sostiene que el desarrollo simultáneo de tantas obras, de gran envergadura, está colapsando la ciudad. “Ha dejado a Madrid incomunicado tanto internamente como en conexión con el exterior”. En contraposición, Juan Carlos García, catedrático de geografía en la misma universidad, considera que la situación es complicada, pero no catastrófica: “Estamos en una situación más difícil de lo habitual, pero la ciudad sigue funcionando”.

Desde el campus en Ciudad Universitaria, afectado por el cierre de la L6, Moya-Gómez anticipa que “la situación ya es insostenible, pero en octubre será peor”, cuando comiencen los programas de máster. Estudiantes y docentes han llegado tarde y, en tertulias con sus colegas, se lamentan del riesgo de que los alumnos cancelen su matrícula u opten por no estudiar en Madrid por “ser imposible moverse de manera eficiente”.

Dimensión política

El caos que vive la zona ha alcanzado una dimensión política. La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, ha visitado esta mañana los alrededores del intercambiador de Moncloa y ha criticado “la falta de información y de planes eficaces por parte del Consistorio”. “Este es el modelo Almeida, el modelo del caos, el modelo de generar problemas a los madrileños”, ha asegurado.

Por su parte, la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha calificado de “auténtica chapuza” las alternativas de movilidad. “No es normal tardar más de una hora y cuarto en ir desde Conde de Casal a Cuatro Caminos para trabajar. No es normal que los estudiantes estén esperando con ansiedad en la parada del autobús de Moncloa y no sepan a qué hora van a llegar a clase en la Complutense”, ha comentado.

En respuesta a las críticas, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, ha defendido que la capital cuenta con una flota de autobuses “suficiente para satisfacer las necesidades de la ciudad”. También enfatizó que se están transportando a los 115.000 viajeros de la Línea 6 en otras opciones de transporte público.

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