Refuerzo policial en Madrid para asegurar el paso de La Vuelta a pesar de las protestas contra Israel.
La Vuelta más controvertida de los últimos años intentará concluir en Madrid este domingo, tras recorrer más de 3.000 kilómetros, con un circuito urbano que estará lleno de banderas palestinas. La transformación de esta carrera ciclista en una gran manifestación contra el genocidio en Gaza se relaciona con la participación del Israel – Premier Tech, un equipo creado por un empresario sionista para mejorar la imagen de su país, lo que ha desencadenado un movimiento popular de protesta en las distintas localidades de España por las que ha transitado la competición.
La etapa final es la que anticipa mayores movilizaciones contra el genocidio. La jornada del sábado, cuando la carrera atravesó la Sierra de Madrid, se saldó con un desvío para evitar la localidad de Cercedilla, donde una protesta cortó la carretera, y con un intento de frenar al pelotón de favoritos en Navacerrada, que estuvo a punto de interrumpir la competición.
Para prevenir que las protestas detengan la carrera este domingo, el Gobierno y el Ayuntamiento de Madrid han dispuesto un fuerte dispositivo de seguridad, el mayor en la capital desde la cumbre de la OTAN. Habrá 1.100 policías nacionales en las calles, además de 400 guardias civiles hasta que la competición ingrese al municipio de Madrid, y se suman 800 efectivos de la Policía Municipal, según ha anunciado el Gobierno de Almeida.
La etapa final contempla un recorrido de 106 kilómetros completamente dentro del territorio madrileño, que se ha reducido en 5 kilómetros, excluyendo el paso por Aravaca. En específico, la vigésimo primera etapa dará inicio en Alalpardo a las 16:40 horas y pasará por Algete, San Sebastián de los Reyes y Alcobendas, antes de ingresar en la capital, donde los ciclistas realizarán un circuito urbano cerrado con nueve pasos por meta.
A lo largo del recorrido se han convocado una decena de protestas propalestinas, animando a la ciudadanía a asistir con kufiyas y banderas que representen los colores de la bandera palestina. La primera de estas manifestaciones tendrá lugar en Alalpardo. En esta pequeña localidad de aproximadamente 3.500 habitantes, se ha convocado a la gente a partir de las 14:40 horas en la calle de Alcalá, en la intersección con la M-123, instando a llevar banderas palestinas. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se espera que esté presente en el corte de la cinta en este municipio.
Las protestas también se repetirán en Algete, San Sebastián de los Reyes —donde los ciclistas pasarán por la rotonda de Palestina— y Alcobendas, antes de que el pelotón llegue a la capital. Poco antes de las 18:00 horas, la Vuelta llegará al Madrid histórico, ingresando por el Paseo de la Florida y culminando en la calle Mayor, plaza de Oriente, Paseo del Prado, Gran Vía o Callao. Desde el Ayuntamiento de Madrid, se prevé que más de 50.000 personas asistan.
Las principales protestas se han organizado en Atocha, Callao y la ermita de San Antonio de la Florida. En este caso, la convocatoria es a partir de las 18:00 horas, aunque se hace un llamado a llegar al menos dos horas antes.
Desde formaciones como Más Madrid o Podemos se ha instado a participar en las protestas, los primeros exhibiendo pancartas contra el genocidio en un edificio municipal. Tanto el Gobierno central como el PSOE han enfatizado la causa «justa» frente al «genocidio» en la Franja de Gaza.
El alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha advertido que, aunque respeta las manifestaciones «legítimas» que puedan convocarse, es necesario garantizar la integridad de los equipos y la seguridad de los asistentes, por lo que exige «reprimir» cualquier acto violento que pudiera surgir. Sus declaraciones, asegurando que «no hay genocidio en Gaza», realizadas el lunes, han intensificado la controversia en torno a la llegada de la carrera.
Además de estar presente en la salida de la etapa en Alalpardo, la presidenta de la Comunidad asistirá a la línea de meta para recibir a los corredores y presenciar la coronación del danés Jonas Vingegaard como campeón en esta edición. La Comunidad ha afirmado que denunciará y tomará «las acciones legales pertinentes» para impedir que se repitan «actos violentos» como la protesta propalestina de la penúltima etapa, buscando que “sus responsables sean castigados y toda responsabilidad sea depurada”.



