La izquierda aplaude la cancelación de la Vuelta como un símbolo de «dignidad».
Los manifestantes propalestinos han conseguido suspender la etapa final de la Vuelta Ciclista a España al llegar el pelotón a Madrid. La multitud logró sobrepasar el dispositivo de seguridad, inundando las calles por donde deberían transitar los ciclistas. Durante un tiempo, se vivieron momentos de tensión con cargas policiales y el uso de pelotas de goma.
El boicot ha suscitado reacciones dispares entre algunas figuras de la política madrileña y nacional. Mientras los partidos de la derecha lamentan el «violento» final de la Vuelta, desde la oposición celebran que las manifestaciones hayan logrado priorizar la causa Palestina sobre la competición deportiva.
@madridiario.es Suspendida la última etapa de la vuelta. Graves altercados Madrid #vueltaciclistaespaña #Gaza #palestina🇪🇭 ♬ sonido original – Madridiario
Después de la anulación, la ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, ha declarado que España «vuelve a ser un faro mundial en defensa de los Derechos Humanos». En un mensaje en redes sociales, García indicó que «el pueblo de Madrid» detuvo «de forma pacífica» una competición que «nunca debió usarse para blanquear el genocidio». «Viva Palestina libre», añadió. Su partido había convocado a los madrileños a unirse a la «marea de dignidad» y desplegó una pancarta en apoyo a Gaza en la Puerta del Sol.
«Nuestra ciudadanía es un ejemplo de dignidad»
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, y la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, también se han expresado en este sentido. Belarra manifestó que «hoy la movilización social ha hecho lo que el gobierno debió haber hecho hace tiempo. ¡La vuelta se detiene por completo en Madrid! Este genocidio lo va a detener la gente decente en todo el mundo», compartió en la red social X.
Por su parte, Yolanda Díaz resumió que «nuestra ciudadanía es un ejemplo de dignidad». «La sociedad española no tolera la normalización del genocidio en Gaza durante eventos deportivos y culturales. Israel no puede participar en ningún evento. Todo nuestro apoyo a las movilizaciones por el pueblo palestino durante la Vuelta Ciclista. Nuestra ciudadanía es un ejemplo de dignidad», afirmó en la red social Bluesky.
Con un enfoque algo menos rotundo, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública y líder del PSOE-M, Óscar López, expresó que lamenta la cancelación de La Vuelta, pero siente «mucho más» por «cientos de miles de palestinos que están siendo masacrados». «Que el pueblo de Madrid se manifieste contra un genocidio no perjudica la imagen de España. Al contrario, habla muy bien del pueblo de Madrid».
Su compañera de partido, Mar Espinar, portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, criticó a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por dar «más importancia a una prueba deportiva» que al «coraje solidario de los madrileños que se manifiestan contra un genocidio».
PP y Vox responsabilizan a Sánchez por la suspensión
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, al igual que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, han señalado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como responsable de lo sucedido. «Cuando el presidente de la Nación apoya el boicot contra la Vuelta Ciclista a España, en su propia capital, se convierte en responsable directo de cada altercado que ocurra. Tanto si se detiene la carrera como si hay una sola agresión. ¡Qué daño a nuestro deporte y a nuestro país!», lamentó la dirigente regional.
«La violencia ha vencido al deporte»
Martínez-Almeida consideró que «la violencia ha vencido al deporte»: «Han conseguido arruinar la última etapa de la Vuelta y ofrecer una imagen vergonzosa de nuestro país».
El líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, también se pronunció, denunciando que el Gobierno «ha permitido e inducido la no finalización de La Vuelta». Feijóo criticó que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «estará orgulloso» del comportamiento de los manifestantes responsables de la cancelación de la última etapa, un evento que calificó de «ridículo internacional transmitido a todo el mundo».
Desde Vox también apuntan a Sánchez como culpable de la suspensión. El portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, acusó al presidente del Gobierno de «alentar» las protestas con sus «declaraciones incendiarias». Ortega Smith expresó su apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a las que había instado, antes de la cancelación oficial de la carrera, a actuar «con toda la contundencia» y a no permitir «absolutamente el boicot» al final de La Vuelta.



