Ayuso ante el reflejo: incoherencias y oposición al sanchismo | Noticias de Madrid


Isabel Díaz Ayuso se reunió con Federico Jiménez Losantos este lunes, marcando su tercera entrevista en un medio nacional en solo ocho días. Al cabo de tres segundos, la presidenta madrileña lanzó un mensaje que acaparó gran parte de la atención informativa del día, justo cuando el presidente Alberto Núñez Feijóo y el alcalde José Luis Martínez Almeida ofrecían un desayuno informativo a otros medios en la capital. Ayuso comenzó a relatar lo sucedido el domingo:

—Muchos turistas recorrían las calles, dando una imagen de Sarajevo en guerra…

La presidenta madrileña comparó las protestas en la Vuelta Ciclista a España, que resultaron en la cancelación de la última etapa en Madrid tras una manifestación de 100.000 personas que dejó 22 policías heridos y dos detenidos, con el asedio a Sarajevo, acontecimiento más prolongado de la historia reciente debido a las guerras yugoslavas entre 1992 y 1996 y con miles de víctimas. Esta no parecía ser una declaración espontánea. La táctica de Ayuso ha seguido un patrón claro desde la pandemia: la confrontación directa con el Gobierno de Pedro Sánchez.

Para comprender este comentario de Ayuso, es necesario retroceder a 2019. Durante sus dos primeros años en el mando de la Comunidad de Madrid (2019-2021), se estableció una línea férrea de oposición a la Moncloa. Ayuso accedió al poder tras unas elecciones perdidas, gracias a un pacto con Ciudadanos, lo que difuminó su acción política. En ese periodo, no aprobó ninguna ley ni presupuestos. Su estrategia era mantenerse a flote: implementar una acción de Gobierno constante. Fotografías, actos y entrevistas continuas. A Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de la presidenta, se le atribuye una frase que caracteriza su enfoque político: “No hace falta comprar a un medio de comunicación, basta con ser su mejor cliente”.

El dúo Ayuso-Rodríguez consideró la oposición a Sánchez como una estrategia capaz de escalar desde la región. Se comprometieron a ser la voz del descontento contra el Gobierno, un movimiento que Sánchez visualizó con agrado y que también fomentó para fracturar al PP. Cuatro años después de esta estrategia y en el sexto año de Ayuso, su tercer mandato, tras adelantar las elecciones en 2021 para separarse de Ciudadanos, aún mantiene este enfoque que le permitió alcanzar una mayoría absoluta en 2023. Sin embargo, ha caído en contradicciones confrontando su propia imagen:

No a las protestas de Sánchez. Sí a las protestas contra Sánchez.

Imagen de la protesta de este miércoles en la calle de Núñez de Balboa en Madrid.

Este lunes, la presidenta madrileña afirmó que el presidente del Gobierno estaba “contento” con la anulación de la última etapa en Madrid. Culpó a Sánchez de incitar las protestas de La Vuelta, describiendo el evento como “un ataque orquestado para denigrar” a la región. No obstante, Ayuso ha fomentado también otras manifestaciones en la capital… dirigidas contra Sánchez. En mayo de 2020, cuando comenzaron las caceroladas en el distrito de Salamanca contra el Ejecutivo central debido a la desescalada, la presidenta instó a los manifestantes a salir a la calle en una intervención parlamentaria: “Aprovechan el mando único mientras las familias están encerradas y no pueden salir a manifestarse libremente, aunque sea un rato durante la tarde en su propia calle, para imponer barbaridades […] Están usando esto para consolidar un mando único dictatorial. Esperen a ver a la gente salir, lo que pasó en Núñez de Balboa les va a parecer un chiste”.

La misma situación se dio cuando se manifestaron. Cuando el PP nacional de Pablo Casado respaldó la primera manifestación policial bajo la democracia para influir en una ley política en noviembre de 2021, Ayuso salió de su oficina en la Puerta del Sol —donde se iniciaba la marcha— para hacer declaraciones. Consideró inadecuado que ministros socialistas lideraran manifestaciones con causas políticas. “Me iré ahora, creo que es lo mejor. Como responsable de una Administración, siento la necesidad de mostrar mi apoyo, pero no quiero aparecer en ninguna pancarta ni en la primera fila. Creo que es mejor así”. Sin embargo, ha estado presente en todas las manifestaciones organizadas por el PP en Madrid contra el Gobierno de Sánchez. En esa ocasión, no asistió porque mantenía un enfrentamiento con el PP de Pablo Casado, y sabía que el entonces presidente del PP iba a estar presente en la marcha.

RTVE polarizada. Control de Telemadrid

Isabel Díaz Ayuso, minutos antes del comienzo del primer debate electoral previo a los comicios a la Asamblea de Madrid, en Telemadrid, a 21 de abril de 2021.

Ayuso posee un título en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. El 1 de junio pasado, criticó a RTVE, describiéndola como un canal “chavista”. “Realizan campañas de desprestigio. Toda la prensa del régimen está organizada para dar más atención a quienes nos rodean que a la guerra en Ucrania. ¿Cuántas empresas privadas están haciendo negocio mientras deterioran la calidad y las audiencias? No hay contenidos para los niños, ni calidad en lo que se ofrece. Están polarizando todo. Siento vergüenza como periodista”. A pesar de las críticas a RTVE, no es la primera vez que Ayuso cuestiona a la cadena pública.

El actual presidente de RTVE, José Pablo López, quien también dirigió Telemadrid —a raíz de un acuerdo entre PP, Ciudadanos y PSOE—, fue considerado por Ayuso como el “candidato ideal” en 2016, cuando ella era portavoz del PP sobre el tema. De hecho, cuando López fue nombrado para la autonómica, declaró que se trataba de un proceso “abierto” e “independiente”. “Por primera vez”, afirmó, “hay un medio de comunicación público en España que no será controlado por nadie”. Cinco años después, la primera ley aprobada bajo su mandato en la Comunidad de Madrid se centró en tomar el control de la radiotelevisión pública madrileña, lo que llevó al cese de López.

Disfrutar de un chalé propiedad de la Comunidad tras criticar “los palacios de Sánchez”

El chalé con piscina, en la sierra de Madrid.

Isabel Díaz Ayuso y miembros de su familia se alojaron el pasado julio en un chalé con piscina ubicado en la sierra de Madrid, adquirido por 4,3 millones de euros en 2023 por la Comunidad, junto con los montes adyacentes, para ampliar el Parque Nacional de Guadarrama. La presidenta no hizo público el uso de este inmueble, el cual fue revelado este verano por EL PAÍS.

Previo a este descubrimiento, Ayuso había criticado a Sánchez por vivir en “cuatro palacios”. Realizó estas declaraciones en varias ocasiones, tras la decisión del presidente de mantenerse en el cargo después de cinco días de reflexión, en abril del año pasado. “Las Marismillas, la Mareta, la Moncloa y Doñana, financiados por todos los españoles”, enumeró el año pasado en el pleno de la Asamblea.

Las campañas de “Me gusta la fruta” y “que te vote Txapote”

Bufandas con el lema 'Me gusta la fruta' antes de una manifestación convocada por el PP, a 28 de enero de 2024, en Madrid (España).

Los plenos de los jueves en la Asamblea de Madrid se convierten en una oposición clara al Gobierno de Sánchez. La presidenta madrileña repite constantemente que hay una campaña de ataques en su contra y su familia. Sin embargo, ella misma ha liderado, con camisetas y pancartas, el insulto de “hijo de fruta” dirigido a Pedro Sánchez. Además, fomentó el lema “que te vote Txapote” en las últimas elecciones autonómicas.

No a las banderas de Palestina en los colegios, sí a las de Ucrania y a Mayor Oreja

Isabel Díaz Ayuso le entrega la medalla a los niños de Ucrania, en 2023.

Recientemente, varios centros educativos en Madrid han recibido llamadas de la inspección educativa instándolos a eliminar toda simbología que apoye a Gaza, lugar donde la ofensiva israelí ha causado cerca de 65,000 muertes en menos de dos años. El gobierno de Ayuso, crítico con las manifestaciones pro-palestinas, sostiene que la política debería mantenerse fuera del ámbito escolar.

Sin embargo, hace dos años, EL PAÍS reveló que Jaime Mayor Oreja, exministro del PP, impartió una conferencia en un centro concertado donde se cuestionó al Gobierno de Sánchez, así como las leyes de aborto, trans y eutanasia, incluso desafiando la autoría del atentado del 11-M, que “cambió el rumbo” del país.

Un portavoz de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid señaló en ese momento que, en teoría, estos actos no deberían permitirse durante el horario escolar. “Pero luego, los colegios, tanto públicos como concertados, tienen cierta libertad para realizarlos”. Sin embargo, Ayuso vetó en 2021 una charla de la entonces ministra de Igualdad, Irene Montero, en un instituto público durante el 8 de marzo, afirmando que “Los centros sirven para aprender, no para adoctrinar”, comentario de Enrique Ossorio, entonces consejero de Educación y actual presidente de la Asamblea de Madrid.

Actualmente, la restricción del apoyo a Gaza en los colegios contrasta con la solidaridad hacia el pueblo ucraniano, que no solo fue permitida en los colegios madrileños, sino también promovida. Cuando se dio la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, Ayuso afirmó que “Ucrania nos necesita” y, entre otras iniciativas de apoyo, su gobierno organizó en junio de ese año una colecta de alimentos y productos de higiene en 1,580 centros educativos públicos y concertados.

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