El Liverpool revive la leyenda: victoria 3-2 contra el Atlético de Madrid con un tanto en los últimos instantes.


El Liverpool inició su andanza en la Champions League con una emocionante victoria ante el Atlético de Madrid en Anfield. En un encuentro donde los ingleses dominaron, los de Arne Slot apelaron a la épica y encontraron el gol decisivo en el último suspiro, cortesía de su capitán, Virgil van Dijk.

El comienzo fue ideal para los locales. Apenas habían pasado seis minutos cuando Mohamed Salah ya había dejado su huella en el encuentro. Primero, con un tiro libre que desvió Andy Robertson y sorprendió a Jan Oblak; luego, tras una gran jugada colectiva junto a Ryan Gravenberch, finalizó con la frialdad que lo caracteriza.



No obstante, el Atlético demostró que Anfield no le intimida. Cerca del descanso, Marcos Llorente aprovechó una jugada polémica —validada pese al fuera de juego posicional de Griezmann— para acortar distancias. En la segunda parte, el propio Llorente volvió a marcar con un disparo desviado en el minuto 81, silenciando momentáneamente el estadio.

Pero este Liverpool no camina solo. En el tiempo de descuento, un centro preciso de Dominik Szoboszlai encontró la cabeza de Van Dijk, que estableció el 3-2 definitivo entre la euforia de Anfield y la expulsión de Diego Simeone en la última protesta.

La costumbre del último suspiro

El gol ‘in extremis’ de Van Dijk no fue un hecho aislado en lo que va de temporada. Los Reds han conseguido triunfos recientes en la Premier League gracias a tantos en los minutos finales frente a Bournemouth, Newcastle, Arsenal y Burnley. Lo que parecía una casualidad comienza a configurarse como una marca de identidad: un equipo resiliente, con convicción y fe hasta el último instante.

Arne Slot, sin embargo, pidió moderación: “No podemos depender siempre del tiempo añadido. Hoy vi cosas muy buenas, pero también dejamos escapar otra ventaja de 2-0. Hay mucho por mejorar”, declaró tras el partido.

El debut de Isak y la reaparición de Salah

La otra gran novedad fue la presentación de Alexander Isak. El delantero sueco, fichaje récord del club, jugó 57 minutos en los que mostró destellos de su calidad. A pesar de tener pocos toques y un bajo porcentaje de precisión en los pases, cada vez que recibió el balón generó expectación en el público.

Se asoció con Florian Wirtz en la banda izquierda y estuvo cerca de anotar con dos disparos desde media distancia. Fue sustituido entre aplausos, sin gol en su debut, pero con señales de que puede convertirse en una pieza clave del ataque.

Por otro lado, en medio de cuestionamientos por su inicio de temporada en la Premier League, Mohamed Salah respondió con un doblete que recordó por qué es uno de los delanteros más temidos en Europa y el mundo. Su movilidad, su pegada y su conexión con Gravenberch fueron una pesadilla para la defensa colchonera. De esta manera, el egipcio sumó un gol más en sus noches de Champions, justo cuando más lo necesitaba el Liverpool.

Con la confianza al máximo tras una noche intensa, el Liverpool ya pone su mente en el próximo compromiso: el clásico ante el Everton en Anfield, este sábado 20 de septiembre en la Premier League.

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