El Reino Unido, Australia y Canadá reconocen la existencia del Estado palestino | Internacional
El simbolismo de la decisión británica es significativo, proveniente de Londres. El Reino Unido, país al que muchos señalan como responsable de haber creado tensiones en Oriente Próximo a principios del siglo XX, ha reconocido este domingo oficialmente al Estado palestino, junto con una serie de naciones que han decidido seguir su ejemplo. Este mismo día, Canadá y Australia han formalizado igualmente su reconocimiento al Estado palestino, mientras que Portugal planea hacerlo en breve.
Keir Starmer no es una persona que actúe impulsivamente. Sus decisiones y correcciones son tomadas con la lógica y el método característicos de alguien que fue abogado y fiscal antes de dedicarse a la política. A finales de julio, el primer ministro anunció que reconocería al Estado de Palestina si Israel no cumplía con ciertas condiciones, incluyendo el fin de la hambruna en Gaza, un alto el fuego en la región y el compromiso «con un proceso a largo plazo que conduzca a una solución de dos Estados». Starmer ha llegado a la conclusión de que nada de esto ha sucedido, anunciando este domingo una decisión de gran relevancia geopolítica.
Desde Downing Street, se ha difundido un comunicado en vídeo donde el primer ministro defiende “el derecho inalienable del pueblo palestino” a tener un Estado, así como la “responsabilidad moral de actuar” que tiene la comunidad internacional ante la intensificación de la ofensiva del Gobierno de Benjamín Netanyahu y su desatención a los llamados por una pausa en el conflicto.
“El continuo y devastador bombardeo de Gaza, la reciente ofensiva, la hambruna y la destrucción son totalmente inaceptables. Decenas de miles de personas han perdido la vida, incluidas muchas que solo intentaban conseguir agua y comida. Esta muerte y destrucción nos horroriza a todos y debe cesar”, ha exigido Starmer.
Today, to revive the hope of peace for the Palestinians and Israelis, and a two state solution, the United Kingdom formally recognises the State of Palestine. pic.twitter.com/yrg6Lywc1s
— Keir Starmer (@Keir_Starmer) September 21, 2025
“Frente al creciente horror que observamos en Oriente Próximo, hoy, para resucitar la esperanza de la paz y la solución de dos Estados, quiero dejar claro, como primer ministro de esta gran nación, que el Reino Unido reconoce formalmente al Estado de Palestina”, ha declarado el primer ministro británico.
El reconocimiento de Palestina es ahora irreversible y ha salido adelante antes que el de otros líderes, como el francés Emmanuel Macron, quien lo anunciará oficialmente la semana próxima durante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
A pesar del enfoque calculado y la racionalidad con la que Starmer ha tomado esta decisión, ha acallado las voces de los críticos en su partido, quienes eran escépticos con respecto a un anuncio que venía acompañado de condiciones.
En su discurso, el primer ministro señaló que la situación en Gaza “ha empeorado de forma significativa en las últimas semanas” y describió como “intolerables” las imágenes de sufrimiento y hambruna que emergen de la Franja.
El Reino Unido, país bajo cuyo mandato se promovió el sionismo en Palestina y elaboró la Declaración Balfour, que alentó la creación de un “hogar para los judíos” en esa región, está ahora impulsando una respuesta a Israel, que ya ha sido adoptada por otras naciones: España, Irlanda y Noruega ya han reconocido al Estado de Palestina. Francia ha también manifestado su decisión irrevocable de hacerlo durante la Asamblea General de la ONU.
Mensaje contra Hamás, respuesta de Israel
La decisión de Starmer marca un cambio respecto a la posición histórica del Gobierno británico, que siempre ha abogado por la solución de los dos Estados, pero consideraba que el reconocimiento de Palestina debía ser el último paso de un proceso negociador y de concesiones mutuas.
El Gobierno británico es consciente de que esta medida provocará la reacción negativa de sectores conservadores, de las familias de los rehenes aún en Gaza, del Gobierno israelí (que considera el reconocimiento como un premio al terrorismo de Hamás) y, sobre todo, de Estados Unidos, su aliado más fiel.
Para calmar estas inquietudes, Starmer ha reiterado su firme condena a Hamás y ha subrayado que sus exigencias hacia esta organización continúan siendo “absolutas”: la liberación incondicional de los rehenes y un alto el fuego inmediato.
“Permítanme ser muy claro: Hamás es una organización terrorista brutal, y nuestra visión de dos Estados encarna exactamente lo opuesto a lo que ellos representan”, ha manifestado Starmer.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien esperaba la decisión de estos países, calificó la misma como una “enorme recompensa al terrorismo” y ha adoptado un tono desafiante: “Tengo otro mensaje para ustedes. No sucederá. No se creará un Estado Palestino al oeste del río Jordán”.
Sin embargo, la clave no radica tanto en la respuesta de este domingo, sino en la decisión que Netanyahu ha anticipado tomar en unos días, tras su visita a Trump en Washington, informa Antonio Pita. En resumen, se trataría de la anexión de Cisjordania con el apoyo de la Casa Blanca. Tal decisión cuenta con el respaldo de gran parte de su partido, el derechista Likud, y de sus ministros ultranacionalistas. Bezalel Smotrich, el ministro de Finanzas con gran influencia en las decisiones del Gobierno, está a favor de la anexión para “eliminar de una vez por todas la idea insensata de un Estado palestino”. Ha propuesto quedarse con el 82% de Cisjordania, es decir, con la mayor parte del territorio y el mínimo número de palestinos, quienes se concentrarían en las ciudades que quedarían fuera.
En Israel, el rechazo no se limita a la escena política de derecha. De hecho, todos los partidos judíos del Parlamento votaron el año pasado en contra de la creación de un Estado palestino.
Desde Ramala, Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Nacional Palestina, celebró el anuncio como un “paso importante y necesario hacia una paz justa y duradera”.
Cascada de reconocimientos
Canadá y Australia, que también anunciaron su reconocimiento, lo hicieron oficial este mismo domingo. El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha indicado en un comunicado que “Canadá reconoce al Estado de Palestina y ofrece su colaboración para construir un futuro pacífico para ambos Estados”. “El reconocimiento del Estado de Palestina, liderado por la Autoridad Palestina, empodera a quienes buscan la coexistencia pacífica y el fin de Hamás. Esto no legitima en modo alguno el terrorismo, ni representa ninguna recompensa”, ha remarcado Carney.
Anthony Albanese, primer ministro de Australia, mencionó en un comunicado que el reconocimiento forma parte de un esfuerzo por reactivar las negociaciones hacia una solución de dos Estados, comenzando con un alto el fuego en Gaza y la liberación de los rehenes allí retenidos, según manifestó en la declaración conjunta con la ministra de Relaciones Exteriores de Australia, Penny Wong. Hamás no debe tener ningún rol en Palestina, se afirma en la declaración.
El Gobierno portugués también se unirá a la ola de reconocimientos, aunque aún no ha hecho un anuncio oficial. La decisión fue anticipada el viernes por el Ministerio de Asuntos Exteriores y confirmada este domingo por el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa.
Rebelo de Sousa aseguró que la decisión del Gobierno cuenta con su “pleno apoyo”, ya que, a su juicio, representa un mensaje de “moderación” en favor de la solución de dos Estados frente al “radicalismo”, informa Tereixa Constenla. Aunque el Gobierno de Luís Montenegro tiene plena competencia en este tema, el Ejecutivo ha estado “en constante contacto” con la Presidencia y ha considerado otras “recomendaciones” planteadas desde el Parlamento, según informa la agencia de noticias Lusa.



