Una comisión autónoma de la ONU señala que Israel persigue “el dominio duradero de Gaza” y una mayoría judía en Cisjordania | Internacional
La Comisión internacional independiente de investigación de las Naciones Unidas sobre los territorios palestinos ocupados acusa a Israel de perseguir “el control permanente” sobre la franja de Gaza y de intentar asegurar una mayoría judía en los territorios ocupados de Cisjordania y dentro de Israel, según un informe publicado este martes. El documento concluye que las autoridades israelíes han demolido “de forma extensa y sistemática” la infraestructura civil en los corredores y la zona de amortiguación —área de seguridad controlada por el ejército y sin presencia civil—, y han ampliado continuamente las áreas bajo su control, alcanzando el 75% del enclave el mes pasado.
La destrucción de infraestructuras civiles y las reubicaciones forzosas de la población han reducido “significativamente” el territorio disponible para los gazatíes, lo que ha tenido “importantes repercusiones en su capacidad para ejercer su derecho a la autodeterminación”, subrayan los expertos designados por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
El informe describe esto como “un acto subyacente de genocidio”, ya que se crean deliberadamente “condiciones de vida calculadas para destruir, total o parcialmente, a los palestinos de Gaza”. Estas nuevas acusaciones surgen una semana después de que los expertos concluyeron por primera vez que Israel es responsable de genocidio en la franja y que el presidente israelí, Isaac Herzog; el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y el exministro de Defensa, Yoav Gallant, “incitaron a cometer” este crimen.
A pesar de que Israel argumente razones de seguridad para la confiscación y control de tierras, “no se ha logrado mayor seguridad para nadie, sino que el sufrimiento del pueblo palestino se ha agravado”, privado de recursos vitales para su supervivencia, incluida la capacidad de producir alimentos, afirma Navi Pillay, presidenta de la Comisión.
Expansión de asentamientos
Según la investigación de la comisión de la ONU, en Cisjordania, territorio que Israel ocupa militarmente, las medidas implementadas por el Gobierno israelí desde octubre de 2023 demuestran “una clara intención” de desplazar forzosamente a los palestinos, ampliar la población civil judía israelí y anexionar completamente Cisjordania. El informe sostiene que estas acciones obstaculizan la posibilidad de establecer un Estado palestino y están diseñadas para mantener una ocupación indefinida de estos territorios.
Pillay expresa en el informe una especial preocupación por el controvertido macroproyecto de colonias israelíes en Cisjordania, aprobado en agosto después de estar detenido desde los años noventa. De llevarse a cabo, la construcción de 3.400 viviendas destinadas únicamente a la población israelí sobre tierras palestinas fracturaría Cisjordania en dos partes y la aislaría de Jerusalén Este, capital potencial de un futuro Estado palestino. “Seguirán hablando de un sueño palestino mientras nosotros continuamos construyendo una realidad judía”, celebró entonces el ministro israelí de Finanzas, el ultraderechista Bezalel Smotrich.
“Estos acontecimientos corroboran nuestras conclusiones. La invasión israelí de toda Cisjordania y el despojo y reubicación de múltiples comunidades palestinas son ahora objetivos explícitos de los que los funcionarios israelíes se jactan con orgullo. Estos planes y declaraciones son abominables y deben ser condenados de manera contundente”, afirma la presidenta de la comisión.
Este organismo también evalúa las políticas de tierra y vivienda en el interior de Israel y denuncia las políticas implementadas por diversos gobiernos israelíes destinadas a reducir el espacio para la población palestina, mediante medidas como el confinamiento de aldeas y la obstaculización de los desplazamientos.
Los expertos instan al Gobierno de Israel a poner fin de inmediato al “genocidio en la Franja y a su ocupación ilegal del territorio palestino” y a retirar todos los asentamientos y colonias de Cisjordania. Para los expertos, Netanyahu es “el máximo responsable” de las conductas analizadas en el informe y “es directamente responsable de ordenar la comisión de actos que constituyen crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio”.



