El Congreso critica a Ana Redondo por los errores con las pulseras antimaltrato.


El Congreso ha expresado su reprobación hacia la ministra de Igualdad, Ana Redondo, debido a los errores en las pulseras antimaltrato, cuya información fue revelada hace casi una semana.

Finalmente, ERC y Junts optaron por abstenerse en la votación de la moción presentada por el PP, lo que permitió que la iniciativa avanzara.

El Partido Popular ha celebrado este resultado como un triunfo, con 170 votos a favor -PP, Vox y UPN-, 162 en contra -PSOE, Sumar, Bildu, PNV, Podemos, Ábalos y Compromís- y 16 abstenciones -ERC, Junts, BNG y CC-.

Así, la mayoría de la Cámara Baja ha criticado a la ministra socialista por su «negligente gestión al frente del Ministerio de Igualdad», exigiendo a Pedro Sánchez su destitución «por los graves errores» en el sistema Cometa, que gestiona las pulseras antimaltrato, y pidiendo al Gobierno que actualice los datos sobre excarcelaciones y reducciones de penas derivadas de la ley del sólo sí es sí.

La moción ha avanzado en medio de un cruce de acusaciones. PP, Vox y UPN se han alineado en sus críticas. Además de calificar de «inasumible» la permanencia de Redondo en el cargo, han cuestionado la promesa de que el Gobierno sería «el más feminista de la historia».

Desde el PP, han hecho un llamado a todos los grupos que se consideran defensores de la igualdad o comprometidos en la lucha contra la violencia machista:

«Es inaceptable que alguien venga aquí a defender a una ministra y a un gobierno que solo han perjudicado a las mujeres», afirmó la diputada Patricia Rodríguez, quien señaló que «ese discurso de ‘soy feminista porque soy socialista’ ya no convence a nadie», en respuesta a las declaraciones de José Luis Ábalos.

Rodríguez, en nombre de su partido, ha pedido la dimisión de la ministra de Igualdad «por su hipocresía», argumentando que «no se puede declarar abolicionista mientras se ignoran los casos de consumo de prostitución de sus compañeros y se guarda silencio sobre el negocio del suegro del ‘número 1’ [Sánchez]», además de por «su incompetencia» al «minimizar el escándalo de las pulseras, generando desconfianza en el sistema de protección».

Vox ha intensificado sus críticas, afirmando que «España está en manos de una banda de malhechores sin escrúpulos cuyo líder es Sánchez».

«Nos gobiernan personas que priorizan la ideología y el cálculo electoral sobre la seguridad de las mujeres», apuntó su diputada.

Adicionalmente, han acusado al Gobierno de «encubrir» el escándalo y han utilizado un discurso similar al de Génova esta semana, comparando las repercusiones de este fracaso de un gobierno de derecha con uno de izquierda. «No me imagino lo que habría sucedido si lo hubiera hecho una ministra de Vox».

Por su parte, UPN ha instado a Redondo a dimitir porque, de no hacerlo, «no tendrá legitimidad» para implementar ninguna política de igualdad.

Al igual que PP y Vox, han destacado que «el Gobierno y el partido que se proclamaba el más feminista de la historia son quienes más han perjudicado a las mujeres».

ERC y Junts se han mantenido en una posición ambigua, criticando tanto al Gobierno como a la oposición. «Todos son irresponsables de primer orden», sostienen los primeros.

Sin embargo, ambos partidos parecen haber sido más afectados por la actitud de Sánchez respecto a este tema: «Un gobierno debe saber cuándo disculparse», indican en ERC, mientras que en Junts enfatizan que «en política hay formas de demostrar valentía» y exigen «toda la información, todos los datos».

Por el contrario, el PNV se ha mostrado como uno de los socios más leales a Sánchez, echando toda la responsabilidad sobre el PP.

«No vamos a caer en su retorcido juego. No creo que estén satisfechos por el mal funcionamiento de las pulseras, pero no puedo negar que les interesa más el rédito político que puedan obtener de esta deficiencia que el verdadero impacto de la misma».

Así justifican su rechazo a la moción del PP aunque advierten que exigirán respuestas al Gobierno.

«No aceptaremos el silencio como respuesta; tampoco estamos de acuerdo con escapar de la responsabilidad y las triquiñuelas en lugar de aceptar los errores y tomar las acciones necesarias para corregirlos: el Gobierno debe ofrecer explicaciones. Estaremos al tanto mañana».

Asimismo, Sumar ha acusado al PP de tácticas políticas. «La seguridad de las mujeres no se pone en cuestión; no vamos a aceptar discursos vacíos sin hechos, presupuestos y mecanismos de protección, y exigimos soluciones para remediar estas falencias».

Los socialistas han pedido a Alberto Núñez Feijóo que «deje en paz» a las mujeres socialistas, actuales y pasadas. «Su lucha ha contribuido a que hoy disfrutemos de avances en derechos y libertades».

Además, han eludido toda autocrítica: «Las mujeres han estado protegidas en todo momento, las incidencias no han afectado a la seguridad de las víctimas, ninguna tecnología es infalible. Lo importante es identificar el problema y corregirlo de inmediato».

Tema central de la sesión de control al Gobierno

La sesión de control al Gobierno ha estado centrada en varios temas, como la controversia sobre las pulseras de control a los maltratadores.

«Ha habido mujeres que, creyendo que estaban protegidas, no lo estaban por su Gobierno», aseveró Ester Muñoz del PP.

Según la diputada popular, la ministra Redondo «lo sabía», ya que «había sido advertida por el Consejo General del Poder Judicial, por la Fiscalía, por las audiencias provinciales» y «lo ocultó, primero afirmando que no era cierto» y luego «que habían sido muy pocas, un 1%». «¿Pocas? ¿Casi 50 les parece poco?», preguntó, mientras acusó al PSOE de «insultar» a quienes reclamaron responsabilidades.

En este sentido, ha criticado al Gobierno por «no asumir su responsabilidad» y ha lamentado que la ministra de Igualdad «no ha dimitido ni ha sido cesada».

También ha reprochado otros episodios del pasado, como «la ley del sólo sí es sí, que ha liberado a agresores sexuales», la «ley ELA, que no ha recibido ni un euro en un sólo año», o «esas causas humanitarias que se abandonan según el oportunismo político» como «los saharauis». «Ustedes dicen que están en el lado correcto de la historia. No, están en el lado corrupto e hipócrita de la historia», enfatizó.

«El PP solo habla de mujeres para lanzar alertas infundadas como lo hicieron con la ley del sí es sí. Su problema es que están aliándose con un partido que está en contra de las mujeres. No creen en la causa feminista. Las mujeres han estado protegidas todo el tiempo; lo que buscan es generar una alarma social», respondió la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero.

Ana Redondo acusa al PP de utilizar un «feminismo de pacotilla»

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha acusado al PP de promover un «feminismo de pacotilla» que «sale por la puerta cuando Vox entra por la ventana». «Les pido coherencia», afirmó.

«No se puede defender a las mujeres y gobernar con Vox, que está socavando las políticas de igualdad. Practican un feminismo superficial que pone en riesgo a las mujeres, ya que lo único que les interesa es continuar gobernando junto a Vox, un negacionista de la violencia machista», enfatizó la ministra de Igualdad.

Además, Redondo comparó su gestión con la del presidente de la Comunidad Valenciana durante la DANA: «Quieren reprob

arme a mí por un asunto en el que ninguna mujer portadora de la pulsera ha sido asesinada, mientras que no reprobaron al señor Mazón, que tiene más de 200 muertes a su paso».

También desde el PP, Miguel Tellado señala que con un Gobierno «decente» la ministra Ana Redondo «ya no debería estar en este Pleno»: «Su negligencia ha puesto en riesgo a las mujeres maltratadas de nuestro país».

El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha respondido al PP afirmando que «ni una» en cuestiones de defensa de los derechos de las mujeres, ya que «votan sistemáticamente en contra de todos los avances de las mujeres en este país».

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