Álex Baena revela sus luchas mentales y la urgencia de contar con un psicólogo.
Dentro de cada éxito hay una narrativa de superación o lucha. Este es el caso de Álex Baena, quien, a pesar de sus recientes problemas físicos, está disfrutando de un destacado momento deportivo tras unirse al Atlético de Madrid y convertirse en un habitual en las convocatorias de la selección española. No obstante, el jugador ha revelado que hace dos años contempló la posibilidad de abandonar el fútbol y que desde hace varias temporadas requiere asistencia psicológica.
Todo esto se intensificó después de perder la final del Euro sub 21 en el verano de 2023, donde Inglaterra triunfó 1-0 sobre España con un gol solitario de Curtis Jones. Baena fue titular en esa ocasión, pero no pudo ayudar a su selección a conseguir el trofeo.
En una reciente entrevista con la Agencia EFE, confesó que la derrota le afectó profundamente. «Después de perder la final con la sub 21 y con mi primera convocatoria en la absoluta, fue un período personal complicado. Incluso pensé en dejar el fútbol, en abandonarlo todo«, explicó.
El centrocampista necesitó apoyo profesional para alejarse de sus pensamientos negativos: «Con el psicólogo, con quien he trabajado durante mucho tiempo, así como con el apoyo de mi familia, mi madre y mis hermanos, pude salir de esos pensamientos, de esa mala racha. Juntos logramos superarlo».
Esa ayuda comenzó mucho antes, cuando tenía 17 años: «Comencé cuando subí al primer equipo del Villarreal. Venía de jugar todo en categorías inferiores y encarar ese cambio, verme en el banquillo, fue una situación difícil de asimilar. Al ser joven, pensaba que no estaba mal recurrir a un psicólogo. Ahora converso con él incluso en momentos de alegría. Solo verlo y charlar me hace sentir mejor».
Álex Baena, la importancia de la ayuda psicológica y el ejemplo de Morata
Baena también destaca que tras cada historia de éxito hay sacrificios ocultos. En su caso, dejó su hogar a los 11 años para unirse a la cantera del Villarreal.
«La gente solo percibe lo positivo, te saludan en la calle y piensan que es todo favorable, aunque no lo es. El dinero, la buena vida… No comprenden lo complicado que puede ser. Estar en constante preparación, cuidándote, viajando sin poder ver a tu familia, privándote de lo que hacen tus amigos porque tienes que cuidar tu alimentación y descanso. Solo se aprecia lo bonito, pero el fútbol es exigente. Solo quienes están cerca lo saben. Aunque somos afortunados de tener tanto lo bueno como lo malo», comentó el jugador en la misma entrevista.
Su infancia no fue la más fácil, según recuerda. «Me fui a los 11 años lejos de mi familia y creo que ellos lo pasaron incluso peor que yo. He enfrentado muchos momentos en los que quise abandonar, deseando estar con mis amigos y familiares», comparte, evocando la figura de su madre como motivación para «seguir mis sueños y luchar».
«Si pienso en todos los compañeros que he tenido desde que empecé hasta ahora, realmente hemos llegado muy pocos, dos o tres compañeros. Es difícil, pero hay que seguir los sueños, luchar por ellos y si no se puede, buscar otro camino. Hay que estar consciente de que es complicado alcanzar el éxito. Uno de cada mil niños puede vivir del fútbol de manera profesional. La educación es clave, es fundamental tener una segunda opción y no centrarlo todo en el fútbol«, aconsejó.
En este contexto, Baena menciona el caso de Álvaro Morata como ejemplo de lucha contra problemas mentales: «Álvaro es una gran persona, siempre se preocupa más por los demás que por sí mismo. Es importante que haya visibilizado lo que le ocurrió«.



