Arbeloa tuvo que llevarse al jugador y Pep acabó enviándole besos.
A pesar de que el Manchester City no logró superar al Real Madrid en los octavos de final de la Champions League, el partido en el Etihad estuvo lleno de tensión. Tras el final del encuentro, Pep Guardiola y Antonio Rüdiger tuvieron un enfrentamiento en el campo, en el que incluso tuvo que intervenir Álvaro Arbeloa.
El entrenador catalán saludó individualmente a cada jugador del Real Madrid para felicitarlos. Todo parecía en orden hasta que llegó el momento del defensa alemán. Este respondió al saludo de Pep con un apretón y un leve empujón en el pecho, como recogieron las cámaras de Movistar.
Guardiola sonrió, pero Rüdiger no lo dejaba avanzar, le estaba recriminando algo sin soltar su mano. Fue necesaria la intervención de los jugadores Aké, Doku y Vinícius, así como de Arbeloa, para separarlos.
Mientras el defensa se alejaba, se giraba para buscar a Guardiola de manera insistente, y el entrenador del Manchester City le envió besitos de forma irónica.


