Atlético de Madrid – Real Madrid. El Metropolitano vibra tras la contundente victoria del Atlético en el derbi.


Julián Álvarez hizo vibrar al Metropolitano. «La Bombonera no tiembla, late», reza una pancarta en el estadio de Boca Juniors. El estadio se agita, igual que el Metropolitano al celebrar los goles de Julián en el derbi. Con un golazo de falta desde la esquina del área en el cuarto, el estadio se movió al ritmo de los aficionados que brincaban de alegría. Sin grietas ni peligros, como en el barrio de la Boca, pero el Metropolitano late.

Es comprensible, porque en este hogar del Atlético se ha producido la primera derrota del Real Madrid en la temporada. Un equipo que lo había ganado todo se vio superado por la energía de los rojiblancos. El Atlético salió con fuerza, impidiendo que los madridistas se dieran cuenta de lo que sucedía en los primeros minutos. Y a pesar de la remontada del Madrid, lograron adelantarse cuando la situación parecía más complicada.

El fervor rojiblanco se vio reflejado en el primer gol del encuentro, un cabezazo de Le Normand tras un centro de Giuliano que anticipaba lo que vendría después. Los balones en el aire se convirtieron en un problema constante para el Real Madrid. Por esa vía se le escapó el partido, ya que llegaron los tres primeros goles, y uno adicional que Alberola Rojas anuló correctamente tras un remate con la mano de Lenglet.

De manera inesperada, sin haber hecho casi nada, el Madrid se encontró con el empate de Mbappé. El francés juega a otra velocidad, aprovechando un pase de Güler que encontró su camino tras la defensa para igualar el encuentro.

Parecía que el Real Madrid no necesitaba esforzarse, mientras que al Atlético le costaba mucho capitalizar sus oportunidades. Le Normand contribuyó a que el Madrid se pusiera por delante. Despejó mal un balonazo desde la defensa madridista; en lugar de enviar el balón hacia fuera, lo envió al centro del campo, donde estaba Mbappé. Este corrió, mientras Vini se escabullía por la línea de fondo, enredando a los dos centrales del Atlético –de nuevo, Le Normand–. Se giró, vio a Güler llegando de cara y le entregó el balón, y el turco marcó el segundo sin detenerse.

Todo se le hacía demasiado fácil al Real Madrid. Un espejismo, un sueño del cual despertó a cabezazos al borde del descanso. Sorloth marcó esta vez mientras Carreras se desentendía de su marca. El lateral lo seguía por detrás y Huijsen por delante, pero cuando la pelota llegó a los pies del noruego, Carreras se convirtió en un simple espectador. Y ahí se acabó el partido para el Real Madrid.

El Madrid empezó a desmoronarse sin que Xabi Alonso hiciera nada desde el banquillo para detenerlo. Bellingham fue invisible durante todo el partido, pero permaneció en el campo durante setenta minutos. Xabi realizó cambios que no surtieron efecto cuando su equipo ya se había desentendido del juego.

De nuevo, la caída del Madrid llegó por alto en un centro que Güler intentó despejar con el pie cuando Nico González se disponía a rematar. El turco tocó el balón y luego fue la cabeza del argentino. Alberola pitó penalti y Julián Álvarez, en su semana de gloria, convirtió desde los once metros.

El cuarto gol, también de Julián en un tiro libre, marcó el final del partido. Courtois no llegó a la esquina donde el argentino colocó la pelota, y fue en ese instante cuando el Metropolitano comenzó a latir. Era un momento de felicidad plena, el éxtasis de observar cómo el Atlético borraba a su gran rival del campo.

Y aún hubo algo más. El quinto, el gol de Griezmann. El ídolo de siempre continuaba la tarea de Julián, el ídolo de ahora. Valverde perdió un balón y Baena, quien acababa de ingresar, envió un pase al espacio que el francés aprovechó. Un ensayo para lo que debe hacer en el futuro. Otro grito. Más saltos. El Metropolitano late y el Madrid sigue en busca de un pulso que no sintió en todo el partido.

Última hora del Atlético de Madrid vs Real Madrid, en directo hoy: jornada 7 de LaLiga EA Sports, en vivo online

Start typing and press Enter to search