Barcelona prueba que puede ganar y desempeñarse bien sin Lamine Yamal.
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Barcelona inició la temporada en la misma línea en la que concluyó la anterior, bajo el liderazgo de su nuevo número 10, Lamine Yamal. No obstante, para su desdicha, la promesa culé sufrió una lesión durante el parón por selecciones con España, lo que llevó a Hansi Flick a manifestar su frustración por perder a su mejor jugador.
Pese a la ausencia de su joven estrella, el Barça logró una contundente victoria 6-0 sobre el Valencia, un partido que los jugadores describieron como «el mejor de la temporada», mostrando una impresionante cohesión y variedad en el juego que prueba que el equipo tiene otras alternativas además de su figura estelar.
La verdadera prueba llegó en la Champions League, ante Newcastle, donde los culés, a pesar de las dificultades del encuentro, se llevaron la victoria 2-1, dejando atrás el 1-1 en Vallecas frente al Rayo Vallecano, el último partido que Lamine Yamal pudo disputar.
¿Juega mejor Barcelona sin Lamine Yamal?
Flick hizo una reflexión sobre el “ego” de sus jugadores luego del empate en Vallecas. Sugerir que el equipo rinde más sin su joven astro sería injusto: Lamine ha anotado dos goles y dado dos asistencias en tres partidos, manteniéndose como un elemento clave, mientras que el rendimiento colectivo del equipo ha mejorado gracias a la inclusión de nuevas piezas y a la profundidad del plantel.
El Barcelona continúa mostrando su poder ofensivo incluso sin Lamine Yamal. Ante el Valencia, el conjunto culé realizó 24 disparos, 10 de ellos a portería, y tuvo un 73% de posesión del balón, mientras que en su debut en la Champions contra Newcastle hicieron 19 intentos a puerta, cinco de ellos entre los tres postes, con un 65% de control del juego.
Estas estadísticas ponen de manifiesto la capacidad del equipo para dominar el juego y crear oportunidades de gol sin depender únicamente de su joven estrella, evidenciando el equilibrio entre la creatividad ofensiva y la posesión que Flick ha logrado instaurar en el equipo.
Pedri, la pieza clave
Aunque Lamine Yamal acapara las miradas por su habilidad y versatilidad, el verdadero motor del Barça es Pedri. El canario está en un nivel excepcional y el juego del Barcelona gira en torno a él.
Con Frenkie de Jong, Casadó, Gavi (lesionado), Dani Olmo y Fermín López compitiendo por un lugar en el once titular, Pedri lidera la liga en pases con 378 y, jugando en su nueva posición de segundo pivote, ha realizado 34 recuperaciones en apenas cuatro partidos en LaLiga.
El nivel colectivo también ha aumentado gracias a la competencia interna. En defensa, Ronald Araujo, Eric García y Andreas Christensen pelean por un puesto junto a Pau Cubarsí, mientras que en ataque Ferran Torres y Robert Lewandowski luchan por la titularidad como delantero centro.
Además, Rashford se unió al equipo para aportar más profundidad en el ataque y para cubrir ausencias de los titulares, como fue el caso de la lesión de Lamine Yamal. También, Joan García ha proporcionado seguridad en la portería, rescatando al equipo en varias situaciones complicadas debido a una defensa adelantada.
El hecho de que el Barcelona se haya transformado en un equipo que no depende de un único talento es una buena señal para Flick. La caída ocurrida en noviembre-diciembre de 2024 coincidió con la ausencia de Lamine Yamal, pero ahora su baja para los partidos contra Getafe y Real Sociedad no parece representar una gran preocupación, lo que permite al cuerpo técnico esperar su regreso al 100%.
La clave para que Barcelona mantenga su buen comienzo de temporada será que se atienda la advertencia del entrenador alemán: “El ego destruye el éxito, lo importante es el equipo”. El Barça ya ha mostrado señales alentadoras, demostrando que tiene alternativas, competencia interna y un juego colectivo sólido que puede mantener al equipo a flote, incluso sin su joven estrella.



