Bettoni y el misterio de las tres Champions League del Real Madrid bajo Zidane.


El Real Madrid de las 3 Champions de Zinedine Zidane dejó una huella inolvidable en la historia del fútbol, sorprendiendo a Europa y al mundo con sus logros. Ganar una Liga de Campeones es siempre extremadamente complicado, pero conseguir tres de manera consecutiva es algo casi inalcanzable. Excepto para un equipo: el Real Madrid de Zidane. Con una plantilla llena de estrellas en su mejor momento, el técnico francés supo gestionar un grupo en el que los egos y la jerarquía se dejaron de lado, logrando que cada jugador ofreciera su mejor versión tanto en lo táctico como en lo emocional. Se trató de un equipo con una fe inquebrantable, una grandeza innata y una superioridad excepcional.

No obstante, el éxito no llega sin esfuerzo, y Zidane estaba respaldado por un personal que siempre confió en que se podían lograr grandes cosas. Con Zizou al mando, el Madrid ganaba 1 título cada 24 partidos y no perdió ninguna final. Por ello, Bettoni, su segundo en el cargo, quiso reflexionar sobre todo lo conseguido en aquel periodo. «Entendía muy bien a los jugadores. Se sentía como uno de ellos, disfrutaba haciendo paredes y tiros. Eso era necesario y a los jugadores les agradaba», comentó Bettoni en una entrevista en El Chiringuito.

Zidane, como exjugador y leyenda del fútbol mundial y del Real Madrid, comprendía perfectamente cómo pensaba un futbolista del club y cómo operaba la institución. Esto facilitó su trabajo, algo que su segundo entrenador francés explicó perfectamente: «Cuando asumimos el equipo, Zizou se dio cuenta de que físicamente el Real Madrid no estaba bien y comenzamos a hacer carrera continua. 15, 30, 45 minutos con Cristiano, con Marcelo… y así lo hicieron». Si esto se hace cada tres meses, se pierde la efectividad, pero hay una forma de llevar al jugador a trabajar, de extraer lo máximo sin presionarlo demasiado, asegura.

En cuanto a la gestión del vestuario, Bettoni sostiene que no es necesario «sacar el látigo» ni ser autoritario con los futbolistas, ya que él considera que eso es lo más efectivo. «Si un entrenador está siempre nervioso y aprieta mucho, el jugador lo percibe. No necesitas un látigo para que tu jugador haga lo que dices. Si estás todo el tiempo con el látigo, eventualmente le faltará la frescura mental», explicó. «A Zidane le gustaba hacer un vídeo individual de dos o tres minutos. Si a un jugador le faltaba confianza, le enseñábamos un vídeo para ilustrarle cómo podía hacerlo bien, enfatizando 3/4 de cosas positivas y 1/4 negativo. El vídeo no debe ser abrumador; tal vez era más fácil hablar de táctica con Kroos, en cambio, con Isco, que es más creativo, hay que ser más flexible y no abrumarlo», concluyó. «Zidane es el número uno, el mejor», finalizó Bettoni.

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