Ciudad Real: Antonio García Cervigón observa un Madrid en proceso de reconstrucción.


Se trata de un triunfo significativo de un equipo cohesionado y robusto que ha transformado su forma de jugar. El periodista Luis Nieto observa que: «En el fútbol, la falta de memoria tiene un efecto ambivalente: afecta de la misma manera a los triunfos que a los fracasos. Los trofeos se desvanecen en cuanto se posan en las vitrinas, mientras que el duelo se disipa tras dos victorias». Este Madrid, que se despertó como líder, aparentemente recuperado de su depresión post-Xabi, logró una victoria notable en Vila-real cimentada en la seriedad, además de otro doblete de Mbappé (ya lleva 34 goles).

Es cierto que el proyecto, continuaba Luis de Arbeloa, aún se encuentra en una fase experimental cuya efectividad todavía debe ser demostrada, pero los primeros resultados son alentadores, especialmente en términos de compromiso. El Madrid mostró solidaridad y cohesión, aunque no deslumbró, pues el Villarreal fue lo que indica su posición en la Liga: «un equipo formidable, lleno de ímpetu». Marcelino eligió sabiamente sus batallas: abrumadora mayoría de suplentes ante el Ajax el martes y equipo titular contra el Madrid para competir en la única liga donde el Submarino eleva el periscopio de los titulares, de los cuales solo Renato Veiga y Moleiro se mantuvieron en el once inicial. Esto le permitió presentar una estrategia física radical, un encuentro frenético, de área a área, sin pausa. Tiene los jugadores adecuados para ello, especialmente.

Arbeloa, que defendía la meta del Top-8 en Europa, un lugar sagrado para el club, no podía permitirse rotaciones. Así que en La Cerámica mantuvo la fe en los goleadores ante el Mónaco. El esfuerzo colectivo define una notable actuación del Real Madrid. Arbeloa ha conseguido que los jugadores retomen la senda del trabajo y, si defiende como lo hizo contra el Villarreal, el equipo blanco aún tiene la oportunidad de corregir los errores de esta temporada. A pesar de que Camavinga volvió a mostrar que no domina bien el rol de mediocentro, con saltos a la presión inadecuados y un manejo deficiente de los espacios.

Álvaro Arbeloa expresó al final del partido que: «Mbappé y Vinicius son los mejores del mundo. El compromiso de los jugadores es innegable. El esfuerzo que han mostrado en un campo como este, contra un grandísimo equipo, sabía que era una de las salidas más complicadas, así que doy mucho crédito al esfuerzo de los jugadores y a su sólido compromiso colectivo». Para sostener este nivel es necesario seguir trabajando. «Hemos mostrado una versión muy seria, muy sólida, pero aún tenemos margen de mejora. Solo hemos tenido unos pocos entrenamientos juntos y casi no hemos tenido tiempo para trabajar. Aún queda mucho por mejorar. Este equipo tiene más para ofrecer. No pienso ni por asomo que este sea su límite».

Arbeloa empieza a establecer las bases. Brillante desempeño defensivo en un terreno complicado. El portero Courtois comentó al final del partido: «Hemos defendido bien, no hemos concedido ocasiones, y las pocas que tuvimos, las convertimos». Por su parte, Valverde declaró: «Estas victorias te fortalecen». Está claro que Arbeloa ha dado con la clave. Y así estamos.

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