Conoce el fondo Apollo, que se convertirá en el nuevo propietario del Atlético de Madrid: administra activos valorados en 900.000 millones de dólares.
En las últimas semanas, las conversaciones entre el fondo estadounidense Apollo y el Atlético de Madrid han culminado en un momento decisivo que podría significar un cambio histórico dentro del club rojiblanco. Las negociaciones han progresado y, es muy probable que la operación se materialice en un futuro cercano. Con la finalización del acuerdo, se llevará a cabo una ampliación de capital que dotará al fondo norteamericano del estatus de accionista mayoritario a partir de enero de 2026.
Durante el proceso de negociación, no solo se han afianzado los términos económicos fundamentales del trato, sino que, según informaron en Vozpópuli, a pesar de que el periodo de exclusividad había finalizado, ambas partes decidieron extender las negociaciones ante la expectativa de un acuerdo cercano.
Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado y principal accionista individual del Atlético, ha sido quien ha manejado la búsqueda de socios estratégicos para invertir en el desarrollo urbanístico de la Ciudad del Deporte, un megaproyecto que espera estar operativo antes de la final de la Champions de 2026/2027.
Inicialmente, la necesidad de obtener fondos llevó al club a considerar una financiación bancaria superior a los 555 millones de euros e incluir a entidades como JP Morgan y Goldman Sachs. Sin embargo, este proceso resultó en una inyección directa de capital. Esta alternativa permitió a Apollo adelantarse a otros competidores de gran relevancia internacional durante el proceso de compra, incluyendo al fondo saudí con el que, por el momento, existe una relación cercana a través del patrocinio principal de Riyadh Air.
El acuerdo entre las partes, como detalló Cinco Días, ya tiene su estructura prácticamente definida, y solo queda determinar el momento adecuado para hacer el anuncio. Se estima que la entrada del fondo Apollo incrementará la valoración del club más allá de los 2.000 millones de euros, mientras que la participación mayoritaria de Gil Marín se estima entre 600 y 700 millones de euros. Esta operación conllevará una significativa reorganización del accionariado: Apollo pasará a controlar aproximadamente dos tercios del capital social, mientras que los socios actuales mantendrán posiciones minoritarias.
La transición, prevista para los próximos meses, involucrará a las principales figuras ejecutivas del club, ya que tanto el consejero delegado como el presidente, Enrique Cerezo, participarán activamente en el proceso, asegurando la continuidad institucional durante el cambio de poder.
Fundada en 1990 por Leon Black, Apollo Global Management ha logrado una de las trayectorias más destacadas en el ámbito de la gestión de activos alternativos. En la actualidad, gestiona recursos valorados en aproximadamente 900.000 millones de dólares, colocándose entre las mayores gestoras del mundo, solo superada por Blackstone y Brookfield Asset Management.
Además, Apollo no se limita al capital privado: la firma gestiona inversiones en mercados tanto públicos como privados, pone un énfasis importante en el crédito y adminstra la filial Athene, dedicada a seguros, lo que le permite diversificar riesgos y fuentes de ingresos. Como describe XTB, Apollo obtiene rentabilidad a través de la gestión de la diferencia de inversión de primas de seguros, honorarios de administración y una parte de los beneficios generados.
La historia de la entidad abarca algunas de las operaciones más emblemáticas del sector, como la adquisición y posterior reestructuración de Caesars Entertainment en 2008. A pesar del colapso y la dura quiebra de dicha compañía, permitió a Apollo preservar el valor de la empresa y retirarse con ganancias tras su salida a bolsa años más tarde. Esta capacidad para rescatar activos en problemas y manejar situaciones complejas es uno de los pilares de la reputación del fondo.
Hasta el avance de las negociaciones con Apollo, la propiedad del Atlético de Madrid había estado en manos de varios actores. La sociedad Atlético Holdco posee un 70% del club y su principal accionista, Holding de Inversiones Atléticas, pertenece en su totalidad a Gil Marín. Video Mercury Film, el vehículo de Enrique Cerezo, controla alrededor del 15% de Holdco, mientras que Stormont Investments representa los intereses de Ares Management, una firma estadounidense con participación en el capital.
Por su parte, el 27% del capital es propiedad de Quantum Pacific Management, dirigido por el empresario israelí Idan Ofer. Esta estructura de gestión se verá transformada radicalmente con la llegada del inversor estadounidense, quien asumirá el control de la toma de decisiones y de la estrategia global del club en los próximos años.
Si la operación se concretara como se estima en 2026, el Atlético de Madrid iniciará una nueva etapa en la que la influencia del capital internacional será más significativa que nunca en su historia.



