Conversar sobre Mbappé – La Galerna


Bueno. El Madrid de España, bien

La situación en el Real Madrid de España es buena. Incluso muy buena. ‘Quicir’: buena o muy buena, si no me falla el brasileño que me enseñó Ronaldo. Un idioma que se parece al portugués de Cristiano, aunque no es igual. Con ellos pasa eso. Tienen un aire en el área, pero no son idénticos.

Siempre pensé que el ministro Albares, madridista porque se le ve a menudo por el palco, debió añadir el brasileño a catalán, gallego y euskera en su noble cruzada por hacerlos oficiales en Europa y, ya que estamos, América, Asia, África, Oceanía y los Carabancheles, el Alto y el Bajo. Tendría asegurado el voto de todo madridista en el Parlamento Europeo, y son una buena cantidad.

También hay un idioma que podría aspirar al reconocimiento oficial en Bruselas: el idioma Mbappé, por ser fantástico y único. Su discurso al recibir la Bota de Oro fue apoteósico. ¿Han visto ustedes a un francés hablar español como él? Yo no.

No descarten que, al final, los niños catalanes acaben hablando el Mbappé. No es español español, ni español de Pucela, así que tal vez cuela en las escuelas.

Zidane y todos sus hijos, Tchouaméni, Camavinga, Benzema, aquel Anelka, Varane, Mendy, ¡Karembeu!, el mismísimo Raymond Kopa… Ninguno pronuncia y se expresa como el chico de la señora Lamari.

Esto es una jerga peculiar y con muchas posibilidades de triunfar en una votación europea: es cierto que no habla mucha gente, en realidad solo él, pero ¿y su claridad, lo que engancha, los goles que marca?

En ciertas escuelas del sur de Francia, norte de Cataluña, muchos estudiantes de español intentan hablarlo como Kylian, y es comprensible: se le entiende perfectamente y quién sabe, hablando como él, tal vez un día ganen la Bota.

No descarten que, al final, los niños catalanes acaben hablando el Mbappé. No es español español, ni español de Pucela, así que tal vez cuela en las escuelas.

Pero bueno, lo cierto es que el Real Madrid de España lleva cuatro de cuatro en su reto de cinco de cinco, cosa que cuando empezaron Los Sabios nos dijeron:

A: Se le complicará Europa, pues con suerte sumará un punto ante Juve y Liverpool.

B: A melhor equipe do mundo, o sea el Barcelona, le arrebatará el liderato de la Liga y se proclamará campeón del Bernabéu. Por su grandeza y por la destrucción blanca que acarreará la derrota.

C: Hubo quien aconsejó a Laporta organizar la rúa de los campeones ya que aprovechando el buen tiempo.

El cinco de cinco va en cuatro de cuatro: Juventus (1-0), Getafe (0-1), A melhor equipe do mundo (2-1) y Valencia (4-0). Lo cual da un saldo de 8 goles a favor y 1 en contra.

Con un poco de suerte en el Clásico, la cuenta sería un 11-1 como aquel Madrid-Barcelona de la Copa ’43, y puede que incluso me quede corto.

Y comprendan que los blancos están jugando razonablemente bien en esos partidos. Lo de «razonablemente» es fundamental, ya saben que el Madrid nunca juega bien del todo.

Pero es razonable también pensar que, durante un tiempo de esos cuatro partidos, 360 minutos más el tiempo añadido, han mostrado un rendimiento presentado de forma satisfactoria. Ocho tantos suponen dos por partido y, además, en las ocho mitades que forman cuatro partidos, solo encajaron gol en una. No está nada mal. Como equipo parece que va tomando forma y continuidad, encontrándose, sin duda, lejos de rivales mejor dotados, pero efectivamente algunos pensamos que es resultón, aunque posiblemente nos equivoquemos.

4-0: Intratable Real Madrid

Como pasa con las individualidades, con Bellingham liderando. Arreglado lo del hombro, parece camino de ser el que llegó, lo cual podría beneficiar a Güler, Kylian, Tchouaméni y compañía a mejorar. Es decir, al equipo. Tampoco descarten que la mejora de Jude sea interpretada como un inconveniente para el Madrid.

Pero no todo es alegría. Ahora, el problema son Mastuantono y Endrick una vez desactivada la carta Vinicius. Se esperaba un incendio y solo hubo humo de los vendedores tradicionales.

Xabi hizo lo que debía y el 7, también. Él se disculpa, y el entrenador abre la ventana para que el humo se disipe. En su día, Luis Aragonés y Cruyff hicieron lo mismo con Eto’o y Romario. No hay otra opción.

Ahora la situación es sobre Mastuantono y Endrick. A este lo quieren enviar a Lyon y al otro, de vuelta a River. A los del humo. No, escuchen. Mastuantono es un joven que trabaja y es altamente útil. Primer año en Europa y en el Madrid: tranquilidad. Hay futbolista y futbolista grande.

Y con Endrick, igual. Es un 9 que también puede jugar por la derecha, la zona más discutida en el Madrid por ser la de Mastuantono. Pero calma: si eso se resuelve, el problema pasará a la izquierda.

Calma, sí. No se apresuren. Ambos estarán en el Madrid por mucho tiempo. Lo dice el que vio llegar a Vinicius y dijo: este será crack. Servidor. Pues eso.

Y ya, Anfield. Un estadio, un equipo, un club, una afición dignos del Madrid. Debería ser obligatorio que se enfrenten cada temporada. Ida y vuelta, en una competencia seria. ¿La Superliga? Por ejemplo. Liverpool-Real Madrid. Ellos no firman el empate; el Madrid tampoco.

Getty Images

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