Crónica | Triunfo con sufrimiento y escasa satisfacción (100-99)



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Estamos a casi un mes de diciembre y el Real Madrid Baloncesto, en estas fechas, aún no tiene claro su estilo de juego. La escasa consistencia y un sinfín de preguntas sin respuesta persisten, tal como sucedió la semana pasada, donde avanzamos a paso lentísimo y parece que no progresamos.

Pero vayamos al grano. Hoy, en el barrio de Goya, el coliseo madridista recibió al clásico Zalgiris Kaunas, que nunca se rindió, superando los intentos de escapada de los blancos (llegaron a tener hasta 12 puntos de ventaja a mitad del segundo cuarto). Y como buen aficionado al baloncesto de antaño, observé cómo un jovenzuelo llamado Francisco homenajeó a los legendarios Kurtinaitis, Homicius y Iovaisa, anotando con una variedad impresionante desde el inicio hasta el final.

Porque esa capacidad de jugar con intensidad de principio a fin es algo que el equipo de Scariolo aún no ha demostrado. Hubo momentos destacados de Campazzo (12 puntos en el primer cuarto) o de Maledon (13 en el tercer cuarto) y Lyles brillando con su talento. Sin embargo, el equipo… ay, el equipo es incapaz de mantener una consistencia duradera. Siempre hay una interrupción, ya sea por ajustes del banquillo rival en defensa y ataque, o por las inconfundibles rotaciones del técnico de Brescia, algunas difíciles de entender tanto por el público como por el que escribe. Que un jugador que está en racha sea llevado al banquillo sin más… eso no entra en mi cabeza. Pero estamos en noviembre y debemos creer que un entrenador con tanta experiencia sabe más que tuiteros y aficionados que opinan sin cesar sobre este equipo. Confíen, por favor, aunque yo no pueda hacerlo.

Al final, el marcador quedó en 100-99 a favor de los blancos, en un último cuarto caótico, con defensas casi inexistentes y los exteriores anotando a raudales. Campazzo y Maledon, con su juego ofensivo, lograron que se sumara la sexta victoria en Euroliga al casillero de los de Goya, aunque no es motivo de celebración. Un 6-6 a este punto de la temporada no lo habría aceptado nadie en septiembre. Sin embargo, el acierto de Francisco mantuvo la emoción hasta el último segundo, cuando los lituanos tuvieron un tiro desde su campo para llevarse el triunfo, justo cuando parecía imposible… así es el baloncesto.

Hay que seguir remando, y mucho. La corriente no está a favor. Quizá debamos pensar más allá de un simple plan de minutaje, resolver el tema de Hezonja (una carga deportiva), analizar por qué jugadores como Deck y Abalde juegan más de 20 minutos con un rendimiento bajo, o por qué otros como Okeke, un fichaje estrella al principio, están en el banquillo, mientras Garuba se esfuerza como nadie y termina en el banquillo… son demasiados frentes abiertos. Pero no se preocupen, que los iremos contando todos. Porque este es nuestro Real Madrid.

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