Cuestionan el trabajo de Juni Calafat en el Real Madrid.


El nombre de Juni Calafat ha estado vinculado durante años a algunos de los movimientos más estratégicos del Real Madrid en el mercado internacional. Desde su llegada al club en 2014, el ojeador brasileño-español se ha convertido en una pieza clave para la detección de talento joven, especialmente en Sudamérica, un territorio donde la entidad blanca logró adelantarse a media Europa gracias a sus informes.

Sin embargo, el contexto actual es muy diferente al de aquellos años en los que los fichajes de Vinicius, Rodrygo o Endrick reforzaron su prestigio en el club. En las oficinas del Bernabéu comienza a instalarse la sensación de que el modelo requiere una revisión profunda. Las dos últimas temporadas han debilitado su posición dentro de la estructura deportiva, hasta el punto de que diversas informaciones sugieren que su continuidad podría depender directamente de los resultados deportivos del equipo.

Franco Mastantuono, el día de su presentación como jugador del Real Madrid. | Foto: Real Madrid.

Aunque Calafat sigue participando en operaciones de futuro y continúa vinculado a informes sobre jóvenes promesas del mercado sudamericano, como ocurrió con el argentino Franco Mastantuono, su influencia ya no parece tan indiscutible como en el pasado. En el club se habla cada vez con más frecuencia de una posible reestructuración que afectaría tanto a la política de fichajes como a las personas encargadas de ejecutarla.

El desgaste tras dos años bajo la lupa

El principal motivo que explica el cuestionamiento de su figura está relacionado con el rendimiento de las últimas incorporaciones. Dentro del club existe cierta decepción con el impacto que han tenido algunos de los fichajes recientes, especialmente tras la fuerte inversión realizada. En el verano de 2025, el Real Madrid destinó cerca de 200 millones de euros a reforzar la plantilla con jugadores jóvenes recomendados por el departamento de captación. Sin embargo, el rendimiento inmediato de esas incorporaciones no ha cumplido las expectativas generadas en el momento de su llegada. El único fichaje que ha ofrecido un nivel considerado aceptable de forma constante ha sido el lateral Álvaro Carreras. Otros jugadores como Franco Mastantuono o Dean Huijsen, continúan siendo proyectos de gran potencial, pero dentro del club se esperaba un impacto más inmediato dada la magnitud de la inversión.

A esta sensación se suma lo que algunos dirigentes consideran una oportunidad perdida en el mercado brasileño. En los últimos meses ha cobrado fuerza dentro del club el llamado “efecto Estêvão”. El joven talento brasileño fue seguido de cerca por el departamento de scouting, pero el Real Madrid decidió finalmente no avanzar en su fichaje. Con el paso del tiempo, esa decisión empieza a verse internamente como uno de los errores estratégicos más significativos de los últimos años, más siendo un mercado que históricamente ha sido el gran territorio de influencia de Calafat. El brasileño finalmente firmó por el Chelsea.

Estêvão Willian, cuando todavía era jugador del Palmeiras. | Foto: Palmeiras.

También han vuelto a surgir críticas a decisiones pasadas en materia de perfiles defensivos. Algunos informes del departamento de scouting descartaron en su momento a centrales que posteriormente han destacado en otros equipos europeos. El caso de Ibrahima Konaté es uno de los que más se menciona dentro del club, ya que fue rechazado en su día por informes que señalaban dudas sobre su concentración. En un momento en el que el equipo ha mostrado debilidades defensivas, esas evaluaciones están siendo revisadas con una mirada mucho más crítica.

Un verano cargado de nuevas ideas

La situación de Calafat no se entiende de forma aislada. En el Real Madrid se empieza a hablar de un verano de 2026 marcado por cambios profundos dentro de la estructura deportiva y administrativa del club. En los despachos se contempla una posible “limpieza total” que afectaría tanto a la planificación deportiva como a la organización interna del área de fichajes. La idea de la directiva es revisar el modelo actual y evaluar si las personas encargadas de tomar decisiones siguen siendo las adecuadas para el nuevo ciclo que pretende iniciar el club.

El debate sobre su continuidad también está estrechamente vinculado al rendimiento deportivo del primer equipo. Algunas informaciones apuntan a que, si el Real Madrid acumula una segunda temporada consecutiva sin títulos importantes, el club podría optar por una renovación profunda de su estructura técnica. En ese escenario, ni siquiera las figuras con más peso dentro del organigrama estarían completamente a salvo. La situación del banquillo también forma parte de ese análisis. La continuidad de Álvaro Arbeloa está siendo evaluada en paralelo y el club ya ha comenzado a sondear a técnicos de perfil internacional como posibles alternativas. Nombres como Unai Emery o Mauricio Pochettino, han aparecido en el radar blanco como opciones en caso de que se produzca un cambio en el banquillo.

Mauricio Pochettino, actual entrenador de la Selección Nacional de Estados Unidos. | Foto: Estados Unidos.

Todo este contexto ha alimentado la percepción de que se aproxima el final de una etapa marcada por figuras con gran peso interno. Durante años, Calafat fue considerado uno de los hombres de mayor confianza de Florentino Pérez en materia de mercado internacional. Sin embargo, incluso esa cercanía podría no ser suficiente si los resultados deportivos no favorecen. En el club comienza a gestarse la idea de que el ciclo de los intocables podría estar llegando a su fin. El Real Madrid se prepara para tomar decisiones significativas de cara al próximo verano, y el futuro de su jefe de ojeadores se ha convertido en uno de los debates más sensibles dentro de los despachos del Bernabéu.

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