Descubre el talento emergente que aparece en los informes de Alemany.
A poco de su llegada, Alemany se mueve con energía en busca de refuerzos. Una joya argentina de 100 millones, en los planes del Atlético.
El nuevo líder de la estructura deportiva del Metropolitano ya tiene su atención enfocada en fortalecer la plantilla de cara al presente y al futuro. En esta dirección, Mateu Alemany ha dado la instrucción de seguir de cerca a una talentosa promesa argentina proveniente del mismo club que Mastantuono.
Se trata de Ian Subiabre, un canterano de River Plate. A sus 18 años, el delantero ya se ha convertido en una de las grandes promesas del fútbol argentino.
Su potencial es tan alto que el club sudamericano lo blindó con una cláusula de 100 millones, considerando el precedente de Mastantuono. El contrato de Subiabre expira en un año y en Núñez ya temen ante la posibilidad de un interés europeo.
Barcelona se une a la contienda
Siempre alerta ante la aparición de nuevas estrellas, Deco también ha incluido en su lista al juvenil originario de Comodoro Rivadavia, en el sur del país albiceleste. El radar azulgrana ya está fijado en él y prometen luchar por sus servicios.
Aún no ha brillado con los Millonarios
En River, Ian Subiabre está en busca de un lugar en la plantilla. Sus minutos aún son escasos en el equipo de Marcelo Gallardo, que enfrenta una profunda crisis futbolística, acumulando 10 derrotas en los últimos 13 partidos.
Desde su debut con los millonarios, Ian ha disputado 22 partidos, anotando dos goles y proporcionando una asistencia.
Su explosión llegó en el Mundial Sub-20, donde jugó todos los partidos y marcó dos goles para la selección albiceleste, que terminó como subcampeona tras perder la final contra Marruecos.
El nuevo Julián
Goles, desbordes y una madurez inusual para su edad lo convierten en uno de los proyectos más prometedores de su generación.
Su estilo combina movilidad, audacia y una notable lectura de espacios. No es un 9 de área ni un extremo convencional: se desplaza por todo el frente ofensivo, rompe líneas con su regate y busca el remate propio.
En River, lo comparan con los primeros pasos de Julián Álvarez, el clásico desparpajo de un futbolista sudamericano con “potrero” en sus pies.



