El aficionado que vive su pasión por el Betis con solo un cinco por ciento de su visión.


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El fútbol representa, para muchos, un estilo de vida, una razón de ilusión que genera un sentido de pertenencia. Con frecuencia, las barreras humanas se convierten en obstáculos que el balompié sabe suavizar y hasta olvidar por 90 minutos. Esto lo experimenta Juan Marino, un seguidor del Real Betis que vive cada domingo su pasión por el equipo, a pesar de tener solo un cinco por ciento de visión.

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