El Atlético de Madrid bajo la lupa: sanción y posible clausura parcial del estadio.


El Atlético de Madrid conmemoró el pasado sábado una de las victorias más memorables en años. Un 5 a 2 contra el Real Madrid en el Metropolitano, que quedará en los anales como la primera vez en 75 años que el equipo rojiblanco le hace una «manita» a su eterno adversario. Sin embargo, la celebración fue opacada por un incidente extradeportivo que ya está bajo la consideración del Comité de Disciplina de la RFEF.

Una sanción y sus repercusiones

El acta arbitral de Alberola Rojas documentó en el minuto 90 la expulsión del delegado de campo del Atlético, Lucas Hernández Casas, por “no cumplir con su deber en la adecuada custodia de los balones, al ser lanzados varios al campo con el fin de demorar la reanudación del mismo”. Esta conducta, según el reglamento, está clasificada como una infracción grave y puede acarrear sanciones severas tanto a nivel personal como para el club.

En este contexto, el artículo 107 del Código Disciplinario establece que el lanzamiento de balones u objetos al terreno de juego, incluso durante la detención del juego, se considera una grave alteración del orden. La sanción directa podría ser una multado de hasta 3.000 euros y la advertencia de cierre del estadio. Además, cuando la acción proviene de un miembro del banquillo o del delegado de campo, como es este caso, el reglamento establece claramente una sanción mínima de tres partidos de suspensión.

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