El Atlético de Madrid se presenta en Yeda con una plantilla de 26 futbolistas para la Supercopa.
Claro, aquí tienes el contenido reescrito:
El conjunto de Simeone se medirá ante el Real Madrid en la segunda semifinal, enfrentando bajas por lesiones y convocando a juveniles.
La delegación del Atlético de Madrid ya ha llegado a Yeda, Arabia Saudí, donde este jueves jugará la segunda semifinal de la Supercopa de España contra el Real Madrid. El equipo, bajo la dirección de Diego Simeone, se desplaza con 26 jugadores, incluyendo a Giacomo Raspadori, un reciente fichaje que ha sido vinculado al interés de la Roma, y con Pablo Barrios, quien a pesar de una lesión muscular, forma parte de la convocatoria.
Las bajas confirmadas incluyen a Clement Lenglet, quien se encuentra en recuperación tras un esguince de alto grado en el ligamento colateral medial de la rodilla derecha, así como a Nico González, que no logró recuperarse a tiempo debido a una lesión muscular sufrida contra el Girona el 21 de diciembre. Estas ausencias permiten la inclusión de varios jugadores del filial de Primera RFEF y del juvenil de División de Honor, enriqueciendo la plantilla con talento emergente.
El resto de la delegación incluye a los porteros Jan Oblak, Juan Musso y Salvador Esquivel, los defensas Nahuel Molina, Julio Díaz, Marcos Llorente, Marc Pubill, Robin Le Normand, José María Giménez, David Hancko y Matteo Ruggeri, los mediocampistas Koke Resurrección, Conor Gallagher, Johnny Cardoso, Thiago Almada, Álex Baena, Taufik Seidu y Jano Monserrate, los extremos Giuliano Simeone e Iker Luque, y los delanteros Antoine Griezmann, Alexander Sorloth, Julian Álvarez, Giacomo Raspadori y Sergio Esteban.
El cuerpo técnico está trabajando en equilibrar la plantilla titular con juveniles y canteranos para enfrentar un partido de alta intensidad contra su histórico rival. La combinación de jugadores experimentados con los jóvenes proporciona a Simeone flexibilidad táctica, asegurando que haya opciones en caso de lesiones o cambios durante el encuentro. Este partido promete ser un duelo estratégico y físico, vital para avanzar a la final de la Supercopa.



