El Atlético luchó y triunfó en la quinta edición del trofeo Ciudad de Alcalá.
El último desafío de la pretemporada para las rojiblancas se desarrolló en el contexto de las ferias patronales de Alcalá de Henares, un entorno tranquilo y emotivo donde camisetas y banderas rojiblancas creaban un rico mosaico en las gradas. A pesar del ambiente festivo, el partido se convirtió en una contienda de tensión y sufrimiento con una ágil Diana Silva y una precisa Marit por parte del Benfica, que no pudieron hacer nada ante Amaiur, quien jugó de mediapunta en la segunda parte, y Jensen, que aunque no fue precisa en la definición, proporcionó centros cruciales. Sin duda, el club resolvió el encuentro con coraje y gracias al peligro generado en jugadas a balón parado. Menayo levantó el trofeo al cielo de Alcalá, acompañada de una gran ovación.
Riesgo y falta de precisión
El Benfica optó por una presión rápida con pases cortos y directos frente a un Atlético que intentaba dominar el mediocampo con Víctor Martín al mando. Con un sistema de tres defensores: Xenia, Medina y Leal, el conjunto lisboeta buscó cerrar espacios y aprovechar la velocidad de Silva por la banda derecha, quien desbordaba con facilidad y generaba constantes peligros. Fue tras un córner, cuyo rebote cayó en los pies de Lund, que llegó el primer gol en el 14’, con un disparo con efecto al palo derecho imposible para Larqué. El público de Alcalá respondió animando sin cesar al equipo rojiblanco, que dominaba la posesión, aunque enfrentaba serias dificultades ante la claridad con la que Benfica aprovechaba los espacios. La más desequilibrante del Atleti fue Luany, siempre combativa y presente en ataque, quien en el 25’ filtró un pase a Gaby, que fue anulado por fuera de juego. Silva, incisiva como una versión femenina de Eusébio, también estuvo cerca del segundo gol con una carrera por la banda cambiada que culminó en un disparo alto tras la pausa de hidratación.
Después de ese parón, Víctor Martín reajustó la defensa y cambió a línea de cuatro, introduciendo a Lloris en el lateral derecho, lo que proporcionó mayor solidez al Atlético para contener el empuje rival. Con más espacios, Luany se multiplicó en ataque y forzó una falta peligrosa que Gaby ejecutó con potencia, aunque el rebote de la defensa portuguesa mantuvo el peligro vivo. En un posterior córner desde la izquierda, Jensen sirvió en corto y, tras un centro preciso, el remate terminó en gol, aunque fue anulado por fuera de juego. En los minutos finales, el Benfica trató de controlar el partido con posesiones largas, pero el Atleti mantuvo la amenaza constante de Luany, Jensen y Fiamma, siempre al acecho. El partido concluyó sin más novedades, salvo un susto final con Xenia, que quedó tendida en el césped tras una molestia muscular que parecía más grave de lo que resultó ser.
La otra faceta de Amaiur
El Benfica comenzaría la segunda mitad con tres cambios, mientras que el Atlético se mostró renovado gracias a la creatividad de Amaiur, más atrevida y decisiva en esta parte del encuentro. La atacante rojiblanca destacó con una gran carrera en el 52’ que terminaría en un córner. Aunque el envío de la número 6 parecía largo, Gaby recuperó y asistió a Jensen, quien centró de nuevo hacia Amaiur. Ella filtró un pase sencillo al área para que Lauren Leal, muy cerca de la portería defendida por Pauels, empujara el balón y firmara el empate en el 54’. Desde entonces, el Atleti empezó a crecer, con Amaiur como motor en la transición ofensiva, generando rechaces y córners que mantenían al Benfica alerta. La banda derecha se convirtió en el foco de las llegadas, con Jensen y Boe sumándose al ataque, aunque la linier anuló una acción por fuera de juego. En el 64’ llegaron nuevos cambios: Maca, Ana Vitoria y Menayo ingresaron al campo, siendo esta última ovacionada por los aficionados. El partido parecía inclinarse hacia las rojiblancas, pero en el 75’ una carambola cambió el rumbo: un disparo lejano de Gasper que sorprendió a Larqué y permitió al Benfica volver a la delantera justo antes de la pausa de hidratación.
En la recta final, el equipo portugués se mostró más presente en el área rival, creando ocasiones que acabaron en córners o en manos de Larqué. Sin embargo, el Atlético no se rindió y encontró el premio en jugadas a balón parado, una de sus estrategias más efectivas. En el minuto 84, Ucheibe cayó al suelo tras un choque, interrumpiendo un momento crucial, ya que los rojiblancos contaban con un saque de esquina a su favor. Fue exactamente en ese córner, tras un envío de Portales que casi se convirtió en gol olímpico, el balón quedó suelto en el área y Andrea Medina lo aprovechó para empatar en el 86’. De esta manera, el Atlético demostró su capacidad para generar peligro en acciones a balón parado. En el descuento, las cosas se pusieron tensas con varias jugadas que mantenían el ritmo, con el Atlético al alza y voces de crítica hacia la árbitra por posibles faltas no señaladas a favor del Atlético. Aunque el Benfica intentaría disparar desde fuera, el partido concluiría en tiempo extra tras el pitido final en el 95′.
El Atleti decidiría el encuentro en los penales
Menayo abrió la tanda con confianza marcando el primero para el Atlético. Ucheibe, en cambio, no supo lidiar con la presión y envió su disparo al travesaño. Gaby García amplió la ventaja para las rojiblancas con mucha calma, mientras que Guedes redujo distancias para el Benfica anotando el primero para su equipo. Boe Risa mantuvo la serenidad y puso el tercero para el Atleti, dejando al conjunto portugués al borde del abismo. La jugadora número 41 del Benfica falló su penalti al estrellarlo contra el palo derecho y, finalmente, Miñambres selló la victoria marcando el cuarto y definitivo lanzamiento. Con esto, el Atlético se coronó vencedor por 4-1 en la tanda de penales y levantó el trofeo ante su afición.
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