El Celta luchará para impedir que el Real Madrid adquiera un talento de su academia.
Similar a lo ocurrido hace unos años con el conocido ‘caso Bryan Bugarín’, el club blanco tiene avanzadas las negociaciones para fichar al infantil celeste Mateo Quintana. No obstante, el club gallego no se dará por vencido y buscará persuadir a su familia utilizando varios ejemplos significativos.
La dedicación del Celta de Vigo a su cantera es palpable y se evidencia en el elevado número de futbolistas formados en A Madroa que se encuentran en la primera plantilla. Esta estrategia es tanto deportiva como económica, ya que ha generado ingresos millonarios gracias a Gabri Veiga o Fer López, especialmente desde que Claudio Giráldez ascendió al primer equipo. Para respaldar esto, también se lleva a cabo un arduo trabajo de captación a nivel nacional e internacional, aunque siempre existe el riesgo de perder talentos ante la aparición de clubes más poderosos.
En este contexto, el espectro del Real Madrid vuelve a estar presente en Balaídos, amenazando con llevarse a una de las últimas joyas de la cantera celeste. En Vigo se recuerda con intensidad la polémica táctica del club blanco que llevó a un joven Bryan Bugarín a su disciplina, quien ya cumple su quinta temporada con el equipo, formando parte ahora del Juvenil B. También, en 204, el alevín Yago Núñez optó por el mismo camino. Y ahora la misma circunstancia podría repetirse con Mateo Quintana, según reporta El Desmarque.
Un torneo que lo ha situado en el foco
El mediapunta de solo 13 años, que también juega en banda, inició la temporada de manera sobresaliente en el Infantil de División de Honor Gallega, anotando siete goles en siete partidos. Esto llevó al club gallego a promoverlo al Cadete B, pero fue su actuación en la Arnedo Cup la que cautivó la atención de los clubes más prominentes del país, con el Real Madrid a la cabeza.
Los representantes del club blanco ya se han reunido con el círculo cercano a Mateo Quintana y aunque no hay un acuerdo definitivo, el traslado a la capital de España a final de temporada parece bastante encaminado, junto a su familia. La intención es que complete la actual campaña como celeste y luego haga las maletas. Sin embargo, el Celta no está dispuesto a ceder tan fácilmente.
Conscientes de las negociaciones, la entidad viguesa busca persuadir al joven futbolista, y especialmente a sus padres, de que lo más beneficioso para su desarrollo deportivo es permanecer en un club que confía en su cantera y ofrece más oportunidades para ascender a la élite. De hecho, existen varios casos de jugadores que se marcharon muy jóvenes en pleno proceso formativo atraídos por ofertas tentadoras, y a día de hoy, no han logrado cumplir con las expectativas.
Los ejemplos de canteranos celestes que no triunfaron lejos de A Madroa
Un claro ejemplo es Raúl Dacosta, extremo izquierdo de 23 años que anteriormente también se trasladó al Real Madrid, donde estuvo durante tres temporadas. Luego se mudó al Espanyol B y, tras pasar por la Ponferradina, intentó suerte en el filial del Barcelona la pasada campaña, marchándose libre al Racing de Ferrol, en Primera RFEF.
En una situación más complicada se encuentra Erik Bugarín, quien en 2019 se fue al Wolverhampton. Regresó en 2022, aún en edad juvenil, y se unió a la cantera del Elche. Posteriormente, pasó por el Coruxo y la temporada pasada jugó en el Santa Marta, en Tercera RFEF, siendo ahora, a sus 22 años, un jugador sin equipo. David Vilán, que también abandonó el Celta para unirse al Atlético de Madrid, juega ahora en el Sarriana de Segunda RFEF, después de haber pasado también por el Fuenlabrada y el filial del Deportivo en calidad de cedido, además del Unión Collado.


