El desglose del Atleti en una noche para no recordar en Londres.


Lo que parecía ser una noche prometedora de buen fútbol para los jugadores de Simeone, se convirtió en una auténtica catástrofe tras no lograr reaccionar al segundo gol de un Arsenal que no perdonó en las oportunidades que tuvo. A partir del minuto 60, los jugadores rojiblancos se esfumaron, eclipsando lo que había sido un buen partido hasta ese momento.

A continuación, se presenta el análisis del desempeño de cada uno de los jugadores a lo largo de los noventa minutos:

El portero esloveno, al igual que el resto del equipo, tuvo un buen rendimiento durante la primera parte, realizando algunas paradas clave. No pudo hacer prácticamente nada en ninguno de los goles y no fue el principal responsable de la debacle rojiblanca.

El cambio de posición le afectó, mostrando un rendimiento aceptable como lateral, pero en ningún momento fue el seguro defensivo al que nos tiene acostumbrados. Su partido fue de menos a menos.

El uruguayo tuvo un partido correcto; la tragedia ocurrió tras su salida y no es responsable de ninguno de los goles. De hecho, la defensa funcionó bien mientras el central charrúa estaba en el campo; su sustitución fue una de las peores decisiones de Simeone.

Mal partido del español, ya que muchas de las jugadas peligrosas y uno de los goles del equipo inglés se originaron en su banda. Su primera parte fue aceptable, pero al igual que gran parte del equipo, sufrió un bajón considerable en la segunda mitad, especialmente tras el segundo gol.

Otro de los nombres que se salva; el vallecano proporcionó al equipo la personalidad y templanza necesarias para una noche como esta hasta su salida al inicio de la segunda mitad. El equipo perdió mucho tras su marcha.

En términos generales, el centrocampista madrileño tuvo un buen rendimiento y sigue demostrando que es imprescindible para este equipo. Se podría decir que hizo casi todo lo posible para que el resultado fuera diferente.

No dejó de intentarlo. El argentino peleó todos los balones y creó la segunda ocasión más clara del partido para los rojiblancos. Está en un gran estado de forma y parece muy complicado arrebatarle la titularidad.

Se mostró activo en la primera parte y nuevamente fue sacrificado en defensa; sin embargo, estuvo ausente y poco acertado en ataque, y su rendimiento fue de más a menos.

No logró tener ninguna ocasión, evidenciando la necesidad de un delantero de mejor calidad para acompañar a Julian. Consiguió bajar algunos balones y ganó algunos duelos, pero su rendimiento, aunque no fue el peor del noruego, no aprueba.

Partidazo de la «araña». Hizo todo lo posible; fue el primero en despejar balones, ayudando en defensa, sacrificándose en la salida del balón y estando presente en el lugar correcto cada vez que se le requería. Fue el jugador que generó las dos ocasiones más claras del cuadro colchonero, y el resultado fue injusto para un jugador que no pudo hacer más, pues era casi imposible.

El inglés fue uno de los principales responsables del deterioro en el juego del equipo. No sabía por dónde le venían los ataques y no fue capaz de mantener el rol que había desempeñado Koke hasta su sustitución. Siendo un jugador que normalmente compite bien y activa los partidos al entrar, anoche estuvo preocupantemente desacertado.

El italiano no realizó ninguna acción correcta en defensa. Se convirtió en un coladero y no aportó nada en ningún momento. Fue un partido para olvidar para el lateral.

Apenas tuvo oportunidades para demostrar su fútbol, y no estuvo presente en la ayuda defensiva que el equipo necesitaba. No es, ni mucho menos, el principal culpable del desastre, pero tampoco fue la mejor noche del exfutbolista del Villarreal.

Poco que destacar del «principito»; jugó pocos minutos y contribuyó ligeramente al equipo al organizar algunos ataques en los minutos finales, llegando incluso a tener una ocasión propia.

Jugó poco tiempo y, aunque lo intentó, participó muy poco. No se puede añadir mucho más sobre el partido del argentino.

Su planteamiento inicial fue audaz y valiente, demostrando que este equipo quería salir a jugar y a competir; sin embargo, interrumpió esta idea con cambios apresurados y desacertados que desorganizaron por completo al equipo, culminando en la posterior debacle. En términos tácticos, el Atleti no hizo las cosas mal y ofreció resistencia al Arsenal, pero su reacción tras el segundo gol fue de total desconexión por parte de todo el equipo. El técnico rojiblanco deberá reflexionar sobre qué jugadores están al nivel de partidos de alta exigencia como el de ayer.

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