El Madrid cede la Liga ante el Getafe – Todofutbol.cl


Triunfo histórico y merecido del Getafe ante un rival desordenado y sin intensidad, superado por un equipo que jugó su partido antes y después del golazo de Satriano.

El Real Madrid dejó escapar una gran cantidad de opciones para ganar LaLiga de la manera más frustrante posible. Se chocó contra el Getafe, mostrando una alarmante falta de juego y de recursos. Un golazo de Martín Satriano en la primera mitad fue suficiente para desnudar al equipo blanco, que se mostró desordenado y desquiciado por la intensidad de un rival con mérito indiscutible, ordenado por Milla en el campo y por Bordalás desde la banda. Concedió una y no más. No estaba Mbappé, que sí apareció en Pamplona. Dos derrotas consecutivas que relegan a un aspirante al título.

Tal como se esperaba, el Getafe planteó el partido de la forma más incómoda posible para el Madrid. Por el planteamiento táctico y por el manejo de los tiempos desde el primer saque de puerta. Esa es la identidad del equipo azulón, generoso en el esfuerzo defensivo. Tanto que a los siete minutos ya tenían la primera tarjeta amarilla. A Kiko Femenía, tres faltas de las seis del equipo. Una por minuto. O casi.

Es cierto que el Madrid pudo romper el partido muy pronto. Después de una primera oportunidad en ruptura de Valverde que Vinicius no dirigió bien, Boselli cometió un error impropio que llevó a un mano a mano para el brasileño. Soria se estiró y sacó con la suela, excelente. Thiago Pitarch, apuesta de Arbeloa, habilitó la escapada. Apareció en toda la medular, ofreciendo su ayuda generosamente, pero uno solo no hace equipo.

Sin embargo, después del mano a mano, el Madrid fue menguando, previsible, mientras el Getafe crecía en intensidad y en control del partido. No dejó que ningún rival, especialmente Vinicius, se sintiera cómodo. Al mismo tiempo, como Valverde caía al centro para abrir espacio a Trent y el inglés no tuvo su mejor día con el balón, no se generaba mucho por la derecha.

Un pique entre Rico y Rüdiger puso a prueba la templanza del alemán, que respondió con un rodillazo en la cara del azulón. Rico se dejó caer y pareció fortuito, pero fue feo. También es verdad que Rico se recuperó milagrosamente al reanudarse el juego. Al igual que Arambarri, quien entró a Güler y recibió el manotazo del turco. Otros dos minutos tendido en el suelo para curarse. El Madrid estaba algo desquiciado por no encontrar huecos y se vio en una posición aún peor. Milla disputaba la medular a Tchouaméni y, en un centro lateral, Rüdiger despejó en corto. Arambarri ganó el duelo a Aurelien y Martín Satriano, refuerzo de invierno, conectó una volea perfecta, dura y colocada, a la escuadra. Seis minutos de prolongación que el Madrid desperdició con su juego plano, llegando al descanso con la afición descontenta.

Parece que Arbeloa cambió el plan de salida, con Valverde en el extremo derecho, pero pronto apareció y se quedó en la izquierda. Por si fuera poco, los azulones ganaban los duelos, como uno de Arambarri en el área rival para robar a Rüdiger y rematar, pero Courtois pudo blocar. El Madrid continuaba plano y Arbeloa hizo tres cambios, sacando a Pitarch, lo que descontentó a la grada. Entraron Rodrygo, Carvajal y Huijsen para hacerse sentir en el campo rival.

El Madrid pudo empatar, es verdad, más por inercia que por un plan coordinado. Rüdiger cabeceó un córner desde cerca y se fue muy cerca. Mastantuono entró para saturar aún más la delantera. Un centro cerrado del argentino encontró a Rodrygo, que cabeceó cruzado, pero Soria realizó una mano salvadora. El Madrid se fue enredando, especialmente Huijsen, que parecía un flan. No acertaban ni a un metro. Y así, sin épica y perdiendo balones fáciles, se difuminaba media Liga del Bernabéu, víctima de un equipo con todas las letras. Honor al Getafe de Bordalás. Esto es fútbol.

/Marca

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