El Madrid merece un mejor reconocimiento.


Buenos días, galernautas. Estamos atravesando días difíciles tanto en lo meteorológico como en el estado anímico, especialmente tras la humillante derrota que hemos vivido. Es probable que la vergonzosa situación que se vivió en Albacete —un verdadero estigma— sea solo un indicativo de algo mucho más serio y preocupante que está sucediendo en el Real Madrid.

Hemos mencionado en múltiples ocasiones que el trabajo de portanalista se asemeja a un sacerdocio. Estamos expuestos a dosis casi mortales de necedad malintencionada, de envidias indignas y de mediocridad exacerbada.



En épocas como esta, donde los de siempre (casi todos) se regocijan de nuestras desgracias, se vislumbra un poco la grandeza de nuestro club. Las mayores caídas son, por naturaleza, desde grandes alturas. Caemos desde nuestras 15 Copas de Europa; seis de ellas en la última década. Por eso el impacto es aterrador. Que tantos personajes disfruten de nuestra caída debería alertarnos sobre los resentidos que nos esperaban y la colosal altitud desde la que hemos descendido.

Vamos a entrar en el análisis de las portadas, porque, total, qué más puede doler unas dosis adicionales de fealdad.

Comencemos con el diario As. Nos presenta a Arbeloa con la única expresión que mostró en los 90 minutos exasperantes del Carlos Belmonte. El encabezado es “Confianza y toque de atención”, ya que aquellos informantes que no mencionaron la destitución de Xabi Alonso, ahora afirman que la directiva dará un tirón de orejas a la plantilla y mostrará una fe inquebrantable en el nuevo entrenador. Por supuesto. No es lo que ocurriría en ninguna organización cuando alguien lleva tres días en el puesto. Es lo que saben los apurados porque son profesionales excepcionales. Criaturas.

Imagen del artículo:El Madrid merece otras obleas

Marca, el diario deportivo más antimadridista de Madrid —por motivos empresariales que, en ocasiones, parecen prevalecer sobre la ética profesional— busca el error como los toros burriciegos. “8 meses de pesadilla”, titulan, mientras muestran a Florentino Pérez con semblante grave en portada. Es evidente y urgente abordar la situación actual de nuestro club y realizar cambios estructurales; sobre eso no hay dudas. Sin embargo, dan ganas de contestar al querido Gallardo que el equipo que podría dirigir lleva 123 años sin oler una Champions. ¿Qué significan ocho meses frente a casi un siglo y cuarto?

Marca menciona varios hitos de la «pesadilla», algunos innegables y otros discutibles. Hay muchas razones para hacer sangre ahora mismo con el Madrid. Sin embargo, Marca logra errar en su señalamiento.

«La surrealista salida de Ancelotti». ¿Qué tuvo exactamente de «surrealista» la despedida del técnico de Reggiolo? Se puede estar de acuerdo o no con que esa salida debía ocurrir, pero calificarla de surrealista no parece haber pasado el filtro de aprobación de André Breton, Dalí o Man Ray.

«El despido de Xabi». Aún está por verse si fue una decisión acertada o errónea. Suponer que fue un error es un ejercicio de ventajismo derivado de la vergüenza albaceteña, cuando lo cierto es que todavía están en juego los dos títulos más importantes de la temporada. En mayo volveremos a evaluar esta situación. Quizás fue un error histórico. Quizás un cambio de rumbo necesario. Además, habría que examinar si realmente fue un despido, ya que el club lo comunicó como un «mutuo acuerdo» entre ambas partes. Según se sabe, se debió a la negativa de Xabi a seguir una serie de directrices del club.

«La marcha de Modric». Lamentablemente, aquí debemos darle la razón a Marca. Nadie comprende qué hace Luka en Milán. Es una herida abierta.

«El no fichaje de un cerebro». Igualmente. Existe un consenso casi absoluto en que a la plantilla, la cual es buena, le vendría muy bien un jugador de ese perfil. Soñemos con que podría venir en enero, aunque lo dudamos.

«El eterno caso Vinícius». ¿A qué se refiere Marca? Nos tememos que no es a la comprobable escasez de goles del brasileño, lo cual sí preocupa a los madridistas. Más bien, asumiendo que son esas cosas las que interesan a Marca, nos omiten la relevante información sobre los insultos racistas que Vinícius volvió a sufrir en Albacete. Ese sí que es el verdadero «caso Vinícius»: el acoso sin paralelo, tanto mediático como sociológico, a un futbolista objeto continuo de agresiones verbales, a menudo con tintes xenófobos. Ese es el verdadero «caso Vinícius», a quien vosotros, Marca, literal y figurativamente pusisteis «en el foco».

«El exceso de ruido externo«. Nuevamente, no tenemos idea de a qué se refiere Marca. A menos que se refiera al ruido que ellos mismos generan…

En resumidas cuentas. No saben aprovechar ni siquiera las crisis que les ofrecemos en bandeja. El Madrid merece otras obleas, no esas.

Imagen del artículo:El Madrid merece otras obleas

Sport, siempre ingenioso, grita un admirado “¡Así se hace!” en relación a la celebración efusiva de dos jugadores culés tras eliminar a un rival de menor categoría. De hecho, el Barcelona logró lo que el Madrid no supo hacer: cumplir con el trámite sin complicaciones. Por coherencia, esperamos que el diario mantenga el mismo tono cuando su club vuelva a tener uno de esos episodios “edificantes” en los que suelen brillar fuera del campo: ahí sí que tienen tradición y experiencia.

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El diario del Conde de Godó, Grande de España, celebra el avance copero del Barça. “A cuartos”, titulan con triunfalismo. La sección superior se regocija con lo que llaman crisis blanca. No podemos contradecir a los profesionales de dicho periódico: la anomalía en nuestro club podría ser calificada como crisis. Nos toca permanecer callados y apretar los dientes. Son tiempos difíciles, es la verdad. Volveremos.

Les deseo un excelente día y, cuando mañana lleguen a las 23:59 sin haber vulnerado el Código Penal, podrán mirar con desprecio al F. C. Barcelona y decirles: “¡Así se hace!”

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