El motivador mensaje de Paunovic en el vestuario antes del regreso inolvidable al Tartiere.
Quien podría imaginar que el Real Oviedo abandonaría las dos primeras jornadas de Liga como perdedor, dada la magnitud de los rivales y el hecho de que la plantilla aún no está completa, se habrá topado frente a frente con las palabras de Veljko Paunovic poco después de concluir el partido. «Nuestra Liga comienza ahora», proclamó, palabras que había compartido justo antes en el interior del vestuario. El entrenador comprende, y cualquiera que haga un análisis de la situación también lo hará, que las primeras jornadas son complicadas de manejar para un equipo en construcción, pero el serbio no renuncia a intentar sorprender al Madrid.
De este modo, la cita contra el conjunto blanco, que será su primer partido del curso y el debut del Carlos Tartiere en Primera, se presenta como una oportunidad. Aunque el inicio del curso es difícil, la llegada del Madrid se observa con una óptica más positiva que como un obstáculo. Es un momento para competir y para seguir evolucionando. Se busca aprovechar las cosas positivas del encuentro con Villarreal, especialmente esos 30 minutos previos a la roja de Reina, y pulir los detalles para continuar avanzando. Paunovic desea ver un progreso en el equipo, una línea ascendente que sume razones al optimismo.
El Oviedo será ambicioso, así lo ha afirmado el entrenador de puertas hacia dentro, además de mostrar un Oviedo con novedades. Se asegurará un lugar en el once, ya que la tarjeta roja a Reina obliga al serbio a introducir cambios en su alineación. También es probable que ocurran cambios en los despachos. Aún es pronto para ver en acción a un Eric Bailly, que no ha completado la pretemporada, pero con tanto movimiento en las oficinas no se descarta la llegada de más fichajes.
La visión más optimista de la cita contra el Madrid también se verá reflejada en la grada, que espera el encuentro con un espíritu festivo. Será el día del regreso al Tartiere; precisamente, ante el último rival en casa.



