El Real Madrid llega a Montilivi sin posibilidades de fallar y en busca de reconciliación.


El Real Madrid se preparaba esta semana para un viaje a Atenas en una situación crítica. Después de dos empates consecutivos contra Rayo Vallecano y Elche, y una dolorosa derrota ante Liverpool, los de Xabi Alonso no conocían la victoria desde la contundente derrota del Valencia en el Santiago Bernabéu. Con una crisis de rendimiento, también interna, el equipo blanco aterrizó en El Pireo con la necesidad imperiosa de ganar y mantenerse en la lucha por el top-8 de la Champions. El partido, que dejó dos visiones muy dispares desde la perspectiva del Real Madrid, concluyó con cuatro goles de Kylian Mbappé y una actuación que evocó los mejores momentos de un Vinicius. Por otro lado, el drama defensivo fue palpable. El Madrid encajó el primer gol en apenas ocho minutos y permitió que el Olympiacos se acercara al marcador en dos ocasiones. Más allá del aspecto deportivo, el vestuario salió de la capital griega con una sensación de total unidad en un grupo que ha enfrentado dificultades en las últimas semanas. Este domingo, tendrán una nueva oportunidad en Girona (16:15 horas), sin margen de error.

Start typing and press Enter to search