El seguimiento de Arbeloa en el Di Stéfano revela el surgimiento de una nueva estrella.
Es común ver a Arbeloa en las gradas del Alfredo Di Stéfano analizando con atención el desarrollo de los talentos que surgen del Castilla y el Juvenil A. Su última gran obsesión es Alexis Ciria, a quien observó de cerca durante el reciente partido de cuartos de final de la Youth League bajo la dirección de Álvaro López. El entrenador blanco valora enormemente la verticalidad y el desborde del extremo, cuya llegada ha proporcionado una nueva dimensión al ataque de los equipos de base desde su llegada a la capital. El técnico busca identificar esos perfiles diferenciales que puedan ganar ritmo y minutos durante los períodos en los que los habituales están con sus selecciones.
La intención inicial del entrenador era incluir al joven de 18 años en los ejercicios del equipo profesional la próxima semana, aprovechando el parón de liga para evaluar su nivel competitivo. Arbeloa es un firme defensor de abrir las puertas de la ciudad deportiva a quienes, como Ciria, están rompiendo moldes gracias a actuaciones sobresalientes y consistencia. Aunque el debut en una sesión de entrenamiento oficial se ha retrasado por los compromisos internacionales en Croacia, el plan está claro. La comunicación constante entre los técnicos de la casa blanca garantiza que el extremo andaluz se encuentra en una posición privilegiada para seguir avanzando hacia la élite bajo la supervisión de un entrenador que comprende a la perfección el ADN del club.



