El tanto de Tchouameni no fue suficiente.
El Real Madrid llegó a Balaídos con la necesidad imperiosa de vencer al Celta para evitar seguir acumulando tropiezos tras las derrotas seguidas ante Osasuna y Getafe. Los jugadores de Arbeloa iniciaron el encuentro con intensidad, movilidad y el deseo de conseguir los 3 puntos. Y se pusieron por delante en el marcador gracias a Tchouameni en los primeros minutos. No obstante, Borja Iglesias igualó el tanto del francés unos minutos después.
Es imprescindible ganar para no descolgarse de la pelea por la Liga y, hasta el momento, el Real Madrid estaba mostrando sensaciones positivas frente al Celta, en un partido complicado por el rival, la situación del equipo y las bajas. En los primeros minutos, el equipo blanco parecía algo reservado, pero fue ganando confianza a medida que se dio cuenta de que estaba superando al Celta. Así, comenzaron a aparecer las primeras oportunidades del partido para los de Arbeloa.
Tchouameni abrió la cuenta para el Real Madrid en Balaídos
Fue el Celta quien dio el primer aviso con un disparo lejano de Borja Iglesias que fue detenido por Courtois. Esta jugada tuvo respuesta, mucho más peligrosa, por parte del Real Madrid unos minutos después. El pase largo de Trent Alexander-Arnold al espacio fue aprovechado por Vinicius para plantarse ante la portería del Celta. Obstruido por el defensa, su remate no encontró portería pero se estrelló contra el travesaño. Con mala fortuna, tras impactar en la cara interna del palo, el balón recorrió la línea de gol sin entrar.
Los blancos se lamentaban, pero no tardaron en abrir el marcador con un espectacular gol de Tchouameni en una jugada preparada. Fue un saque de esquina ejecutado a corta distancia en el que Arda Güler encontró al centrocampista francés en la frontal del área. Su disparo fue preciso y entró, esta vez sí, tras impactar en el mismo palo que previamente había rechazado el remate de Vinicius. 0-1 y un partido que se transformaba completamente.
El Real Madrid siguió buscando la portería en la medida de sus posibilidades, teniendo en cuenta las numerosas bajas en todas las líneas. Sin embargo, no logró demasiadas ocasiones para aumentar la ventaja hasta que el Celta encontró el empate en una jugada aislada. El dominio era blanco, con poco empaque pero manteniendo la posesión. Los locales, en cambio, lograron igualar en una rápida jugada a la espalda de Trent.
Alexander-Arnold, señalado en el 1-1 de Borja Iglesias
Alexander-Arnold vio cómo Williot le ganaba la posición, se metía en el área y, tras recortarle con facilidad, asistía a Borja Iglesias en el área. Su remate, desde muy cerca, fue inapelable para Courtois. Un duro castigo para un Madrid que había mostrado más iniciativa y había tenido más oportunidades de gol.
Desde el 1-1, hubo pocas posibilidades en ambas áreas (el Celta tuvo una al final del primer tiempo) y el Real Madrid se vio forzado a buscar el 1-2 en la segunda parte para conseguir los tres puntos. Delante, 45 minutos que pueden ser decisivos en la resolución del campeonato de Liga.



