El Valencia Basket pierde en el partido más emocionante de la historia de la Copa del Rey.



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Sábado, 21 de febrero de 2026, 22:19

Los 15.221 espectadores que presenciaron la primera semifinal de la Copa del Rey Valencia 2026 este sábado vivieron uno de los partidos más memorables de la historia del torneo. Aunque sería prudente añadir “posiblemente” para los más rigurosos. Sin embargo, incluso los escépticos podrían estar de acuerdo. La tragedia para el Valencia Basket y su afición es que el equipo que salió derrotado fue el taronja. Además, la manera en que ocurrió fue increíblemente dramática e difícil de creer. Los más de 5.000 aficionados vestidos de naranja en el Roig Arena quedaron atónitos por lo que sucedió en los últimos 20 segundos. Un segundo antes, estallaron de júbilo al celebrar un triple de Jean Montero que colocaba el marcador en 106-101, lo que parecía definitivo. El dominicano anotó 19 puntos en el último cuarto y en ese momento, nadie podía prever que se convertiría en el protagonista de dos de las tres jugadas que decidieron que el Real Madrid avanzara a la final de hoy. Hezonja respondió con otro triple cuatro segundos después (106-104), deteniendo el cronómetro en 16 segundos. Montero fue quien realizó el siguiente saque de fondo, pero inexplicablemente perdió el balón en un saque largo. Un error crítico. Su conciencia de la situación llegó primero a él. Hezonja, quien fue el verdugo del Valencia Basket, aprovechó el error para robar el balón y, tras apoyarse en Abalde, anotó su séptimo triple del partido (igualmente, un récord en la historia del torneo) poniendo el marcador en 106-107, helando a la multitud del Roig Arena, que no era madridista. Hablamos de alrededor del noventa por ciento de los presentes. Restaban ocho segundos. Montero intentó una penetración y falló el último tiro a falta de un segundo. Sí, en esas jugadas con cierto contacto y con rival en bonus. Esas acciones que se pueden juzgar como falta o no. En última instancia, depende de la interpretación de cada uno; esa es la esencia del deporte, opinar si fue suficiente para pitar la falta o si, por el contrario, tampoco se debió sancionar. Que nunca se pierda esa esencia.

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