Entrenadores del Real Madrid (12): Scarone


El técnico de las Bodas de Oro

 

El Real Madrid decidió cambiar de rumbo en su dirección técnica a inicios de 1951. Contrató a Héctor Scarone, el primer entrenador sudamericano en la historia del club, cuyas ideas y enfoque fueran completamente diferentes a los del entrenador anterior, el inglés Mr. Keeping. Scarone era considerado una leyenda del fútbol por su trayectoria como jugador, aunque su experiencia como entrenador era limitada hasta entonces. Al frente del equipo blanco estuvo menos de temporada y media, y la apuesta no resultó como se esperaba.

Scarone con Helenio Herrera

Nacido en Montevideo el 26 de noviembre de 1898, algún tiempo fue considerado uno de los mejores futbolistas del mundo y sigue siendo querido en la historia uruguaya. Scarone, conocido como el Mago, jugaba como mediocampista o interior, destacando por su técnica, su velocidad, su excepcional dribbling, su visión de juego, inteligencia y potente remate. Al concluir su carrera, su palmarés era impresionante, con un Mundial (Uruguay’30), dos medallas de oro olímpicas (París’24 y Ámsterdam’28), cuatro Copas América, ocho Ligas uruguayas y tres Copas Aldao, entre otros reconocimientos. Jugó en tres periodos diferentes en Nacional y también en Montevideo Wanderers. En Europa tuvo tres experiencias: una con el Barça en partidos amistosos en 1922, y las otras dos en Italia, defendiendo los colores de Ambrosiana (Inter de Milán) y Palermo.

Scarone en su etapa de jugador

Scarone en su etapa de jugador

Luego de su retirada del fútbol, pasó un tiempo sin dirigir. Primero fue crupier en el Casino de Montevideo y posteriormente abrió una tienda de comestibles. Su carrera como entrenador comenzó después de la II Guerra Mundial, siendo Millonarios de Bogotá su primer equipo entre 1947 y 1948, en el periodo de transición a la profesionalización del fútbol colombiano. Más tarde, regresó a Uruguay para entrenar en la cantera de Nacional de Montevideo, compaginando esta labor con su trabajo como funcionario del Estado en la capital.

Héctor Scarone

Héctor Scarone

La paciencia del Real Madrid con el entrenador inglés Michael Keeping se agotó tras dos temporadas y media, después de un mes de competición en la temporada 1950-51. Albéniz actuó como entrenador interino hasta la llegada de Scarone, quien se retrasó unas semanas cuando se esperaba su incorporación para la primera semana de febrero. El uruguayo tenía un planteamiento futbolístico completamente diverso al de Mr. Keeping, quien había sido contratado para seguir el sistema WM recomendado por la Federación Española de Fútbol. Scarone, además, aportaba su conocimiento del idioma castellano, ya que el inglés solo lograba comunicar algunas cosas en su último periodo como técnico en Madrid.

Echániz con Scarone en un café de Buenos Aires

Echániz con Scarone en un café de Buenos Aires

El delegado especial del club, Pepe Echániz, aprovechó un viaje personal a Sudamérica en los últimos días de 1950 para intentar realizar varios fichajes y contratar a un nuevo técnico, bajo el mandato de Santiago Bernabéu. Rápidamente envió noticias sobre el acuerdo por los fichajes de Imbelloni, un extremo derecho del gran San Lorenzo, Roque Olsen, delantero de Racing, y Vizcaya, un joven con raíces españolas pero criado en el fútbol argentino. Finalmente, la contratación de Vizcaya no se concretó y no llegó a vestir de blanco. Para la posición de entrenador, Echániz pensó en el uruguayo Héctor Scarone, con quien se reunió en Buenos Aires. El 24 de diciembre, Echániz regresó a Madrid y al día siguiente, el diario Marca publicó sus declaraciones donde afirmaba que “Scarone ya es el entrenador del Madrid” y que “llegará la próxima semana”. Además, comentó sobre el técnico uruguayo: “A mi juicio, solo tiene ventajas. Primero, el valor moral de contar con un jugador de fama mundial, quien ha sido el consejero técnico del equipo uruguayo campeón en Río, además de ser un excelente técnico, especializado en el descubrimiento, formación y cuidado de talentos juveniles, de los cuales ha77183199 gráficos muy buenos. Aparte, su ejemplar caballerosidad dentro y fuera del campo y su limpia historia deportiva se alinean perfectamente con el estilo y la tradición de nuestro Club”.

Finalmente, Scarone no llegaría hasta el 28 de febrero. Antes, habían llegado Olsen e Imbelloni. De esta manera, el club blanco renovaba su imagen con un nuevo técnico y dos futbolistas de gran nivel. Las primeras palabras de Scarone al llegar a Madrid fueron: “Vengo encantado. El vuelo ha sido magnífico. Tenía mucha ilusión por regresar a España, un país que tuvo una gran influencia en nuestra conquista del campeonato mundial, donde logramos formar un equipo que luego se coronó campeón olímpico”. También se refirió al fútbol y a sus ideas, dejando claro que “no soy partidario del WM. Es esencial dar libertad al jugador, especialmente si es inteligente”. Su planteamiento se oponía al de Keeping, ya que favorecía una táctica flexible, contraria a la rigidez que podría quitar espectáculo y efectividad al ataque.

Primer entrenamiento de Scarone. Temporada 1951-52

Primer entrenamiento de Scarone. Temporada 1951-52

Scarone hizo su debut como entrenador en un partido oficial en la jornada 24 contra el Atlético de Bilbao, donde obtuvo un empate a dos. Una semana más tarde, la afición madridista vivió una gran decepción al perder ante el Atleti 4-0, lo que llevó a Scarone a justificar las bajas de Molowny y Hon, afirmando que, de haber estado, “habría sido diferente” y lamentando que “un tiro de Montalvo que dio en el poste pudo cambiar el resultado”. Madrid se recuperó con dos triunfos consecutivos y se alejó de la promoción. Sin embargo, en las últimas tres jornadas no conseguirían ninguna victoria. En el encuentro final de la Liga, recibieron al Málaga, que también luchaba por evitar la promoción. Con un empate a uno en el descanso y un Deportivo claramente ganando al Murcia, un gol del Málaga mandaba a los blancos a disputarla. En los últimos minutos reinó la tensión en Chamartín, y el público abucheó cuando Bazán falló una ocasión clara. El partido terminó en empate, y el Real Madrid se salvó con un noveno puesto final.

El Madrid salva la promoción ante el Málaga

El Madrid salva la promoción ante el Málaga

El entrenador uruguayo había comentado que en un plazo de dos meses tras su llegada se vería un gran equipo en el campo, coincidiendo este periodo con la Copa. El equipo en ataque mostraba potencia y capacidad goleadora, pero en defensa resultaba frágil y permitía muchos tantos. En la primera eliminatoria, el Real Madrid, con la llegada de Gabriel Alonso y Sobrado, sorprendió al vencer al Valencia en Mestalla por un contundente 1-5. Luego vinieron las semifinales, donde se presentó una dura prueba en otro derbi contra el Atlético. En la ida, en el Metropolitano, Scarone preparó “bien el encuentro, con un equipo en óptima forma, que reflejaba su mano y que supo aguantar las embestidas rojiblancas para lanzarse al ataque en las oportunidades que se presentaban”, según lo recogido por Ramón Melcón en Marca.

Plantilla 1951-52

Plantilla 1951-52

Imbelloni anotó de cabeza tras un buen centro de Cabrera, y los blancos ganaron por la mínima. Días después, los madridistas lograron un empate 1-1 ante su eterno rival. El club y su afición comenzaron a tener esperanzas de que la temporada podría salvarse con la Liga, pero en semifinales sufrieron una gran decepción al caer ante la Real Sociedad. En Atocha, los donostiarras vencieron por la mínima, y aunque los madridistas confiaban en revertir la situación en casa, nuevamente no lograron anotar y cayeron 0-3, tras no lograr deshacer el sólido cerco defensivo que puso en pie Benito Díaz. Scarone se mostró frustrado al finalizar, criticando: “Cualquier equipo nos hubiera ganado hoy. No por dos goles, pero merecieron la victoria”. Así concluía otra frustrante campaña para los merengues.

Gol de Imbelloni al Atleti en Copa. 1951

Gol de Imbelloni al Atleti en Copa. 1951

Durante el verano, Scarone se entrenó junto a Roque Olsen en la Costa Brava, realizando trabajos individualizados y algunos partidos de exhibición. En una conversación con el Semanario Gráfico de los deportes de Marca, comentó que “solo Dios y yo sabemos lo que sufrí esos dos meses llenos de angustia con el fantasma de la promoción. No tiene idea de las veces que me desesperé y las horas amargas que pasé”. Sobre el futuro, expresó: “Tengo mucha fe en los jugadores. La próxima temporada, el Real Madrid hará un gran papel en los Campeonatos. Quiero corresponder al cariño que me han brindado los madrileños”. Finalmente, explicó su fichaje por el club: “El señor Echániz me convenció en Montevideo, pues yo no quería salir de allí. También el ministro del Interior de mi país, el señor Guichón, y el de Industria, el señor Rompani, me recomendaron que viniera a España, a la madre patria, para poner todo mi conocimiento al servicio del fútbol español. Todos me hicieron ver que no podía negarme, y al final me entusiasmé con la idea”.

Scarone con Olsen. Verano de 1951

Scarone con Olsen. Verano de 1951

El equipo blanco se reincorporó a la actividad para la nueva campaña 1951-52, la del cincuentenario del club, el 16 de agosto en Chamartín. Entre las incorporaciones destacaron Joseíto, Gausí, Cantero, Greus y el joven Zárraga, llegado del Plus Ultra. Por el contrario, se despidieron jugadores como Azcárate, Macala, Luciano, Nemes e Imbelloni. Scarone declaró: “Espero que este año el Madrid ocupe en el fútbol nacional el puesto que le corresponde. Confío en el material que se me ha entregado, y si los chicos responden, se podrá realizar una magnífica campaña. Además, como dijo el presidente, hay que conmemorar las Bodas de Oro del Club en todos los terrenos”. La presidencia, junta directiva, cuerpo técnico compuesto por Scarone y Albéniz, y los jugadores eran conscientes de que estaban ante una temporada muy significativa por el simbolismo que representaba medio siglo de vida del equipo.

Scarone en el banquillo blanco

Scarone en el banquillo blanco

La Liga comenzó el 9 de septiembre, y el equipo blanco consiguió dos victorias en las dos primeras jornadas. Se esperaba continuar con esa racha, pero lo cierto es que en los siguientes seis encuentros solo se logró una victoria, complementada con dos empates y tres derrotas. Scarone estaba desorientado, no encontraba la clave, el equipo no sabía a qué jugar y cambiaba constantemente las alineaciones de una semana a otra. La situación se tornó crítica, llegando a advertir a los jugadores que serían excluidos si no mostraran entusiasmo en el terreno de juego. A partir del partido contra el Valencia, donde se ganó 3-1, comenzaron a verse los primeros signos de mejora y el técnico consolidó un once titular. El ingreso del joven Zárraga fue clave, y en defensa se asentaron Gabriel Alonso, Hon, Navarro y Muñoz. En ataque, tras varias pruebas, el bloque ofensivo formado por Molowny, Olsen, Pahiño, Joseíto y Cabrera encontró su química.

Scarone con Navarro

Scarone con Navarro

Scarone con el francés Hon

Scarone con el francés Hon

El mejor tramo del curso llegó entre las jornadas 9 y 20, durante las cuales el equipo se mantuvo invicto, mostrando solidez y eficiencia. En este lapso, se goleó 5-1 al Barça en Chamartín, se derrotó con claridad a Sevilla, Las Palmas y Español, se empató en San Mamés y se ganó por la mínima al Atleti en el derbi. Los blancos alcanzaron el liderato y mantuvieron su posición hasta la jornada 24, cuando perdieron en Valencia y en un embarrado Atocha. En la jornada 25, se presentó un momento crucial de la Liga con la visita a Les Corts, donde ambos equipos compartían la primera posición y el vencedor daría un golpe importante hacia el título. En la previa, el técnico uruguayo se mostró “optimista”, afirmando que el choque “será disputado hasta el final” y anunció que no habría un juego defensivo “ni 3-3-4 ni 1-2-3… Con cinco delanteros buscando goles, es para mí, la mejor forma de contrarrestar el ataque voraz que nos espera del Barcelona”.

5-1 al Barça. Campaña 1951-52

5-1 al Barça. Campaña 1951-52

El encuentro fue muy parejo, pero los catalanes se llevaron la victoria por 4-2 gracias a su mejor puntería. Scarone afirmó que “el partido no fue tan complicado como esperaba la mayoría y la clave estuvo en el tercer gol del Barça; sin embargo, los azulgranas no son tan temibles”. La derrota afectó la moral del equipo blanco, que no logró recuperar su nivel. Antes del Torneo de las Bodas de Oro trataron de mantenerse a la par del Barcelona, pero no lograron hacerlo y fueron descendiendo hasta el tercer lugar en la clasificación. La Liga se volvió inalcanzable a falta de dos jornadas.

Scarone en el autobús con la plantilla

A finales de marzo y principios de abril, se llevó a cabo un triangular para celebrar los 50 años del club. La organización se había preparando durante meses y los dos equipos invitados fueron los colombianos de Millonarios y los suecos del Norrköping. La Comisión Organizadora intentó traer a un equipo inglés y otro argentino, pero sin éxito. El destino quiso que Alfredo Di Stéfano llegara con el cuadro colombiano, sorprendiendo a Bernabéu. Los aficionados se cuestionaban “¿quién es ese número nueve?”. El primer partido para el Madrid fue precisamente contra los sudamericanos, que deslumbraron en Chamartín, ganando 2-4 con dos goles de La Saeta Rubia. Scarone comentó sobre ellos: “Juegan muy bien al fútbol. Millonarios dominó en algunas jugadas, pero nosotros nos acercamos más a su arco y tiramos con frecuencia, aunque con mala suerte. Estoy contento con el rendimiento de mi equipo”. Dos días más tarde, los blancos redimieron su imagen venciendo, con dificultades, a los escandinavos tras remontar un marcador adverso de 0-1. Millonarios se llevó el trofeo y los actos por las Bodas de Oro finalizaron de una manera emocional y sencilla, en una era sin excesos.

Contra Millonarios en las Bodas de Oro

Contra Millonarios en las Bodas de Oro

Después del parón por el torneo, el Real Madrid regresó a la Liga para las dos últimas jornadas. En casa, lograron vencer al Racing, pero afuera se hundieron ante el Sevilla por 4-1. Una despedida amarga, con un tercer lugar en una Liga que, por momentos, se tiñó de blanco. Se llevaba escuchando en la prensa durante meses rumores sobre la salida de Scarone, y la decisión parecía estar tomada por ambas partes, sin intención de prolongar el compromiso por más temporadas. La Copa fue la última competición que Scarone dirigió. Las dos primeras eliminatorias pasaron sin problemas, venciendo al Celta y al Real Oviedo en cuatro partidos. En semifinales se enfrentaron al Valencia de Quincoces. En la ida, los che se impusieron 2-1, y en Chamartín había confianza en poder dar la vuelta al marcador, pero tras un gol de Badenes en el minuto 5, el equipo no logró recuperar el ritmo. Molowny igualó el marcador y no hubo más goles. El Real Madrid se despidió en casa de otra campaña sin títulos que marcaran su historia en una temporada especial. Al finalizar el partido, Scarone expresaba su frustración criticando la eficacia del juego del Valencia: “Ellos chutaron una vez y fue gol. Nosotros tuvimos más oportunidades y solo anotamos un tanto. El Valencia se limita a lanzar el balón hacia adelante”.

Eliminados de la Copa por el Valencia. 1952

Eliminados de la Copa por el Valencia. 1952

El equipo contaba en su agenda con una gira por Sudamérica, incluyendo algunos amistosos y la disputa de la Pequeña Copa del Mundo en Caracas, pero el técnico uruguayo ya no sería parte de ello. Scarone, unos días después de la derrota ante el Valencia, presentó su renuncia al presidente Bernabéu, comunicando que su decisión era inmediata. Su contrato finalizaba el 30 de junio y el club no planeaba renovarlo, por lo que resultó ser una resolución satisfactoria para ambas partes. Se despidió del vestuario tras un partido entre la selección castellana y el Liverpool el 22 de mayo, y partió hacia Barcelona para encontrarse con su familia que arribaba de Uruguay en barco. Su reemplazo para el viaje a Sudamérica fue Ipiña.

La crítica al paso de Scarone por el Real Madrid puede resumirse en la columna del periodista Gilera en Pueblo. Este expresaba que el uruguayo “ha revisado su actuación como entrenador en el Madrid y se ha evaluado de manera objetiva. En sus confesiones de despedida, ha analizado de manera clara todo, sin pasiones ni orgullo desmedido, sino con dignidad. Sin embargo, hay un aspecto más en su despedida que ha impactado y conmovido: la sinceridad de sus palabras, llenas de pesar por dejar España, y el sentimiento de que hay ahora un español más en el mundo: Héctor Scarone, además de su cumplido perdón a los jugadores que entrenó (si es que en algo falló ante ellos) pues las emociones estaban dictadas por la lealtad al Club. Es innegable que el trabajo físico de Scarone con el equipo ha sido casi perfecto y difícil de superar. Si hoy se midiera a los preparadores solo por su preparación física, indudablemente Scarone habría tenido un gran éxito. No obstante, llegó a España en un momento crítico donde la obsesión por las tácticas era potente, y recibía críticas no solo de los críticos, sino de una afición entera que buscaba innovación técnica continuamente y quería que el Madrid fuera el mejor equipo de España cuando jugaba contra equipos españoles y el mejor del mundo contra los extranjeros. El Madrid y sus jugadores fueron bien entrenados en esta temporada. Lo que se dejó de ganar en la Liga, en el torneo de sus Bodas de Oro y en la Copa, se debió a la falta de jugadores con calidad y al cálculo técnico sobre la colocación de jugadores, decisiones de juego que, con jugados menos diestros que discurren, son responsabilidad del entrenador, quien siempre se espera que dirija el equipo. Scarone tuvo un periodo complicado y un equipo más desafiante. Sin embargo, no hay duda de que su llegada se dio con un enfoque un tanto rígido y escéptico, sin adaptación a las áreas tácticas actuales de fútbol, que requieren flexibilidad y un conocimiento de los movimientos estratégicos del juego. Él es un notable ejemplo del culto al físico y al poder del atleta, pero el fútbol contemporáneo asume que los jugadores poseen estas capacidades, lo que implica un enfoque más dinámico para el preparador, algo que el público puede ignorar, pero al que la dirección y la crítica son muy sensibles, puesto que el aspecto físico es fundamental en este deporte. En cuanto a “Scarone el estratega”, aquí es donde posiblemente falló. Al menos es lo que no terminó de conectar con el Madrid. Pero lo que es seguro es que el tiempo podría determinar si realmente se podía haber maximizado el potencial del grupo de jugadores que se le han entregado. Ipiña podría decidir o no si este razonamiento tiene sentido”.

Scarone con Zamora en un partido benéfico

Scarone con Zamora en un partido benéfico

 

Fotografías: archivo de Alberto Cosín

 

Capítulos anteriores:

 

1.- Entrenadores del Real Madrid: Mr. Firth

2.- Entrenadores del Real Madrid (II): Kinké

3.- Entrenadores del Real Madrid (III): Berraondo

4.- Entrenadores del Real Madrid (IV): Quincoces

5.- Entrenadores del Real Madrid (V): Quirante

6.- Entrenadores del Real Madrid (VI): Albéniz

7.- Entrenadores del Real Madrid (VII): Fernández

8.- Entrenadores del Real Madrid (VIII): Cárcer

9.- Entrenadores del Real Madrid (IX): Fleitas Solich

10.- Entrenadores del Real Madrid (X): Ipiña

11.- Entrenadores del Real Madrid (XI): Encinas

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